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Acerca de laslenguaszombis

Filóloga clásica de 23 años, resucitadora de lenguas y aprendiz perpetua.

Esos trabajosísimos trabajos

Hoy vamos a hablar de uno de los héroes más famosos entre los zombis, Heracles (también conocido como Hércules por los romanos).

  • Me encantó la peli, me sé todas las canciones. Pero ahora quiero saber la historia real que contaban los zombis, cuéntame desde el principio, oh Musa.

Ya su nacimiento fue peculiar y lo marcó para siempre con el odio profundo de Hera, esposa de Zeus. El caso es que Zeus, para variar, se encaprichó de una mortal, Alcmena (descendiente de Perseo). Pero ella estaba casada con Anfitrión, aunque esto no supuso un problema para Zeus, que en esto de ligarse mortales era todo un experto: se disfrazó de Anfitrión y, mientras él estaba en la guerra, se metió en la cama con Alcmena. A la noche siguiente, Anfitrión volvió y también se metió en la cama con Alcmena. Como resultado, Alcmena tuvo dos churumbelitos, uno divino (Alcides –nombre que viene de ἀλκή,  fuerza-, luego conocido como Heracles) y uno que no (Ificles, luego totalmente ignorado).

  • …Creo que la biología no funciona así, pero supongo que a Zeus no le importaba mucho la biología.

Exacto, le daba igual, que para eso es el dios más tocho y ligón. El caso es que además, Zeus era un bocas, y dijo que un descendiente de Perseo iba a ser un rey súper importante. A Hera eso no le hizo mucha gracia, porque tenía cierta inquina por las amantes de Zeus y sus hijos, así que retrasó el parto de Alcmena para que naciese antes su sobri Euristeo y así fuese rey.

  • A Hera tampoco le importaba mucho la biología… aunque es normal que estuviese un poquito molesta con Zeus.

Y ahí no queda el odio. Primero intentó matar a los gemelos enviándoles un par de serpientes, pero Alcidito, que ya era un poco borrico bravo y valiente, las estranguló. Zeus quiso que Hera amamantase a Alcides (querría hacer la gracia o algo) y se lo puso en el pecho cuando dormía, pero le pegó un bocado y se despertó Hera, que lo apartó del pecho y de la salpicadura de la leche se creó la Vía Láctea.

  • Oh sielos, ya apuntaba maneras de brutito desde pequeño. ¿Siguió siendo así de mayor?

Pues sí. De jovencito mató a su maestro de un golpe con la lira porque le estaba riñendo (¿quién no ha tenido dulces sueños similares en época de exámenes?) y Anfitrión, sospechando que le esperaba una vida violenta llamó a Hermano Mayor lo mandó al campo. Allí mató al león del Citerón, que acosaba a los rebaños. También atacó a unos cobradores del frac emisarios que iban a Tebas a reclamar unos impuestos, por lo que el rey de Tebas, agradecido porque no tenía que volver a pagar, le dio a su hija Megara para que se casara con ella.

  • Vaya, si aunque sea bruto va a tener suerte y le van a salir bien las cosas.

No tanto, porque Hera no iba a permitirlo (*risas malvadas y música de tensión*). Viendo que estaba feliz con su Megara y sus hijitos, le envía una locura a Alcides y hace que los mate a todos. Cuando vuelve de la locura, avergonzado por lo que había hecho, se retira a vivir por los bosques, hasta que su hermano lo encuentra y se lo lleva al Oráculo de Delfos que, aparte de ponerle el nombre de Heracles (“gloria de Hera”), le dice que vaya a ver a Euristeo (su primo, el que nació antes y se hizo rey) y le haga unos recados.

  • Hera tampoco se anda con chiquitas… Y el nombre parece un poco recochineo. Y bien, cuéntame, ¿qué tenía que hacer para Euristeo? ¿La compra? ¿Hacerle la cama durante un mes?

Pues Euristeo le encargó los DOCE TRABAJOS, que vamos a contar a continuación.

El primer trabajo fue matar al león de Nemea, que la estaba liando por allí por Nemea. Pero no era una tarea sencilla, porque la piel de este león era impenetrable a las armas. Así que Heracles lo estranguló con sus propias manos, y por sugerencia de Atenea, desgarró su piel con sus propias garras y se hizo un manto la mar de trendy.

  • Además de ser un héroe era todo un it-boy. Bueno, y qué más trabajos le mandaron, cuéntame.

Pues el segundo trabajo era terminar con la hidra de Lerna, un bicho muy feo que tenía un porrón de cabezas. Lo malo es que una de esas cabezas era inmortal, y el resto, cuando las cortabas, le crecían dos. Menos mal que tuvo ayuda de su sobri Yo(gurhe)lao, que fue quemando los cuellos conforme iban cortando las cabezas y así no salían más. Y cuando cortaron la inmortal, la enterraron debajo de una piedra, porsiaca.

  • Menos mal que andaba Yolao por ahí. Y dime, cuál fue el tercer trabajo ¿otro bicho feo al que matar?

La verdad es que no. El tercer trabajo era capturar a la mamá de Bambi la cierva de Cerinea, que estaba consagrada a Artemisa y tenía las pezuñas de bronce y los cuernos de oro. Tuvo que ir hasta el quinto infierno país de los Hiperbóreos, donde la capturó y se la llevó a Euristeo.

  • Ooooohhhh una cieeeerva. ¿El siguiente trabajo también tenía un animalito bonito?

Bueeeeno… no. Tenía que capturar al Pumba jabalí de Erimanto, que era capaz de crear terremotos y arrancar árboles, además seguía una estricta y sana dieta a base de humanos que pasaban por allí. Pero Heracles podía con todo y, en una zona nevada en la que el jabalí no se movía tan bien, lo encadenó y se lo echó al hombro. Así se lo llevó a Euristeo.

  • Qué borrico. Seguro que el siguiente trabajo va de bichos también, porque todos van de bichos.

Pues no exactamente, va de cacas. Sí, sí, de cacas. Le encargaron limpiar los establos de Augias, que se conoce que no era una persona demasiado pulcra, vaya, que tenía los establos comiditos de caca de la vaca, y del cerdo, y de las gallinas, y de los caballos… Y además, Heracles tenía un sólo día para limpiarlos. Pero, como era listo y bruto, decidió desviar el cauce de un par de ríos que había cerca para usarlos como manguera y dejar los establos como los chorros del oro.

  • Qué guarrería… Menos mal que Heracles era muy eficiente. ¿Qué trabajoso trabajo le encargaron a continuación?

En su sexto trabajo tuvo que deshacerse de las aves del Estínfalo, unos pajaritos con pico, alas y garras de bronce, que se dedicaban a  comerse el ganado y a la población. Y además hacían cacas venenosas. Teniendo en cuenta que es como si llevaran armaduras, pues era inútil intentar matarlas. Pero Atenea le dio a Heracles un cascabel que las espantó y se fueron para siempre.

  • Qué seres voladores metálicos tan sospechosamente parecidos a aviones y qué conveniente intervención de Atenea. Dime cuál fue el séptimo trabajo.

Pues era capturar al toro de Creta. Ese que Poseidón hizo salir del mar para que se lo sacrificara Minos, pero no lo hizo, así que Poseidón hizo que la mujer de Minos se enamorase del toro y así nació el Minotauro. Pues Heracles lo cogió y lo cabalgó por el mar Egeo para llevárselo a Euristeo.

  • Gracias por regalarme dos mitos por el precio de uno, pero… ¿los toros saben nadar? Creo que ya no le pueden encargar más trabajos con animalitos ¿o sí?

Oh, qué incrédulo. Siempre hay más animalitos. En el octavo trabajo tenía que coger a las yeguas de Diomedes, las cuales (sí, lo has adivinado) comían personas. Heracles consiguió robar las yeguas y le encargó a Abdero que las guardara mientras él combatía al ejército de Diomedes, que se había enfadado mientras. Pero las yeguas se sueltan y se comen a Abdero. Cuando Heracles consigue vencer a Diomedes, se lo da de comer a sus yeguas, lo cual hizo que se calmasen y se las llevó a Euristeo.

  • A lo mejor Diomedes tenía tila en vez de sangre. Qué trabajo tan cruento ha sido este… ¿será el noveno más tranquilito?

Bueeeno, en realidad según la versión que te sepas. La cuestión es que tenía que traerse el cinturón de Wonder Woman Hipólita, la reina de las Amazonas. Hipólita se ofrece a regalárselo, pero Hera (harta de que Heracles no hubiese muerto en ninguno de los trabajos) se disfraza y difunde el rumor de que Heracles había raptado a Hipólita para que las demás Amazonas lo atacasen. Se lía parda y Heracles mata a Hipólita y se lleva el cinturón.

  • Qué mala malosa es Hera. ¿Hubo menos obstáculos en el décimo trabajo?

Mmmmm… No. El décimo trabajo consistía en llevarse el ganado de Gerión, que era un gigante de tres cuerpos que vivía en Eriteia, actual Cádiz. Mientras viajaba por el desierto libio, Heracles, muertito de calor, pidió la copa que el dios Helios usaba para su viaje de todos los días. Cuando llegó al final del Mediterráneo se encuentra que estaba cerrado el paso, así que usó su fuerza bruta y separó el estrecho de Gibraltar, creando las columnas de Hércules (esas que aparecen en el escudo de Andalucía), a un lado el peñón de Gibraltar y al otro el monte Hacho de Ceuta. Y finalmente llegó, mató al perro guardián y a Gerión y se llevó el ganado. Cuando iba por Roma, el gigante Caco le robó parte del ganado, pero Heracles lo recuperó, así que ná. Hera intentó ponerle las cosas MÁS difíciles y les envía tábanos a las vacas para espantarlas, y también hace crecer un río para que no puedan pasar. Pero Heracles puso unas piedras a modo de puente y le llevó el ganado a Euristeo, porque estaba ya hasta el moño un poco cansado de este trabajoso trabajo.

  • Me he cansado sólo de leerlo, menos mal que sólo quedan dos.

Pues sí, la verdad es que después pega una siestita o algo. En fin, voy a contarte el undécimo trabajo, las manzanas de las Hespérides, unas manzanas de oro que crecían donde Cristo perdió la chancla lejos. Para averiguar la ubicación exacta, como no tenía GPS, tuvo que capturar al viejo del mar, que cambiaba de forma, y sujetarlo hasta que le da la dirección. El jardín estaba custodiado por Anteo, que se hacía casi invulnerable al contacto con la tierra, así que Heracles lo levanta por el cuello y lo ahoga. Finalmente, engaña a Atlas (ese que sujeta la Tierra sobre sus hombros) para que coja las manzanas, pero luego Atlas pensó que en verdad no le apetecía seguir sosteniendo la Tierra, que pesaba mucho. Heracles le dijo “ah, vale, pero cógela un plis, que la ajuste bien a mis hombros y ya me quedo yo aquí, no problem, bro”. Y cuando Atlas lo cogió… Heracles agarró las manzanas y se fue de allí.

  • Muejejeje, qué astuto a la par que brutote es este Hércules. Y bueno, ya queda el último trabajo ¿fue difícil?

Ciertamente fue uno de los más fáciles, según alguna de las versiones. Tenía que sacar al can Cerbero del Hades. Primero tuvo que iniciarse en los ritos de Eleusis, que enseñaban misteriosos misterios acerca de bajar al Hades y subir. Una vez en el Hades, tuvo la ayuda de Atenea y Hermes. Y la verdad es que Hades se lo puso muy fácil, porque dejó que se subiera a Cerbero si lo cuidaba bien.  Y ya.

  • …Supongo que se merecía un descanso, porque ha trabajado muy duro.

Pues sí, y estas no fueron sus únicas aventuras ¡participó en muchas más! Pero por hoy es suficiente con esto. Esperamos que te haya gustado y que ahora veas Hércules y le saques todos los fallos (es más diver de lo que parece) y ¡¡cantes todas las canciones!!

  • Oh, sí, las canciones son lo más. Me ha encantado saber más acerca de lo que significa ser un héroe verdadero, esperaré con ganas conocer más aventuras de este heroico Heracles.
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Esos zombis atletas

Ahora que comienzan los Juegos Olímpicos, vamos a contaros cómo surgieron y en qué consistían estos juegos cuando los zombis los celebraban… ¿Serías capaz de ganarles en sus propias pruebas?

  • Oh, por supuesto que sí. Soy todo un atleta… Pero primero quiero saber cómo se les ocurrió a los zombis hacer deporte.

Allá tú, te contaremos todo y ya decidirás si podrías ser un atleta zombi. Pues bien, después de la época homérica en que quienes lo petaban mucho eran los héroes guerreros, cuando todo se tranquilizó un poco y surgieron las polis (ciudades-estado), también surgió un nuevo ideal: la formación total del individuo (καλοκαγαθία), que incluía la belleza y la virtud moral.

Antes de esto, las competiciones se celebraban sólo en los funerales de la gente importante, pero a partir del 776 a.C. se empezaron a celebrar los Juegos Olímpicos en Olimpia (aunque también había otros encuentros deportivos que reunían a todos los griegos: los juegos píticos, ítsmicos y nemeos).

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(Fuente de la imagen: http://www.guiadegrecia.com/images/olimpia-4.gif)

Por supuesto, los zombis no daban esta explicación del origen, sino que la adornaban un poco, ahí van unas cuantas versiones míticas del origen de los Juegos Olímpicos:

  1. Heracles Ideo se trasladó de Creta al Peloponeso con sus hermanos, donde se pusieron a hacer competiciones y a coronar al vencedor con olivo.
  2. El hijo de Heracles introdujo desde Creta los juegos, así como el culto a Zeus y Hera.
  3. El propio Zeus, tras cargarse a Crono y los titanes, instituyó las competiciones en agradecimiento.
  4. Heracles, tras limpiar los establos de Augias (en uno de sus doce trabajos), restableció estos juegos que ya había instituido anteriormente su abuelo Pélope. El mismo Heracles, además delimitó el recinto del estadio midiendo setecientas veces su pie, luego hizo las normas y trajo el olivo.
  • Uy, no sé si me gusta más la explicación de Zeus o la de Heracles midiendo su pie. Pero bueno, dime ya contra qué pueblos habré de medirme. ¡¡LOS VENCERÉ A TODOS!!

Tranquilidad, tranquilidad que no vas a ser capaz de vencer a nadie. Al principio había dos pueblos que se peleaban por ver quién organizaba los juegos, hasta que llegaron a un acuerdo y se unieron para la celebración. Así se inició la tregua sagrada, una bonita costumbre de no guerrear mientras se celebraban las competiciones, lo que fue todo un sacrificio, ya que los zombis se estaban todo el día dándose leches tenían frecuentes conflictos armados.

A partir del siglo VI a.C. se extiende la tregua sagrada a todos los pueblos de Grecia, haciendo que acudan competidores y asistentes de todas partes. Está claro que todos querían ser considerados los más valientes, generosos, prudentes, inteligentes y chachispiruletas en los Juegos.

  • Ahá. Así que me tengo que enfrentar con todos los griegos. Esto está chupado. Yo llegaré a ser el mejor, el mejor que habrá jamás, mi causa es ser ATLETA GRIEGO, tras mi gran prueba reaaaaal NotaMe he venido arriba. Bueno, cuéntame los detalles de la organización, qué requisitos tengo que cumplir, qué me encontraré cuando llegue a Olimpia.

Está bien, yo te lo cuento si no vuelves a cantar Pokemon, que me he dado cuenta aunque hayas cambiado la letra. En primer lugar, los heraldos salían el año que tocaban las olimpiadas y avisaban a todos, porque no tenían tuiter.

En los juegos podía participar cualquier ciudadano griego libre, que no hubiese cometido ningún crimen (no vayamos a tener disgustos) y que no estuviese maldito por los dioses (no vayamos a tener disgustos más grandes). Además tenían que haber entrenado por lo menos diez meses con movimientos pesados y ligeros, rápidos y lentos.

  • Vale, que tengo que nacionalizarme griego y ocultar mis antecedentes y moverme del sofá. ¿Algo más?

Pues tienes que hacer una dieta estricta: pan de cebada, puré de trigo, nueces y queso fresco (a partir del siglo V a.C. también se podía comer carne sin grasa). ÑAM ÑAM. Y hay que descansar bien, que atleta con ojeras no luce.

Cuando quedaba un mes para los juegos, los atletas se reunían cerca de Olimpia, donde seguían su entrenamiento bajo la dirección de los helanódicos, que además decidirían quién cumplía los requisitos para competir. Apenas unos días antes de empezar, se iban caminando unos 57 km hasta Olimpia con la siguiente exhortación (y no con la canción de Pokemon Enseñando los dientes):

Vamos a Olimpia, entrad al estadio y mostrad que sois hombres victoriosos; el que no esté preparado que vaya a cualquier otra parte.

  • Mmmm… Eso de la dieta no me ha hecho mucha gracia, pero todo sea por vencer. ¿Sólo iban los atletas? Qué poca vidilla.

Claro que no, allí se montaba la fiesta padre. Iban espectadores que se quedaban por allí acampando donde podían, en unas condiciones de salubridad cuestionables, salvo que fuesen las delegaciones oficiales de los diferentes lugares, en cuyo caso iban bien alojaditos. También, por supuesto, iban muchos comerciantes a hacer negocio e intelectuales que aprovechaban para difundir sus obras y doctrinas (porque no tenían tuiter).

Cuando llegaban los atletas aquello era el despiporre todo un jolgorio Fiesta. Se iban todos ante la estatua de Zeus (que tenía un rayo en cada mano, para demostrar quién manda) y realizaban sacrificios y juramentos. Después había competiciones de trompeteros y heraldos y mucha fiesta. A la mañana siguiente, por fin, comenzaban las pruebas.

  • Yujuuuu fiestaaaaa. Pero vayamos a lo importante: ¿qué tipo de competiciones tenían? ¿Gimnasia rítmica con lazos? ¿Natación sincronizada? (Me quedan tan bien los bañadores brillantes Princesa)

Pues no vas a tener bañadores brillantes porque todas las competiciones se realizaban en pelotilla picada. Y además eran pruebas mucho más duras. Estas pruebas variaron a lo largo del tiempo, pero en la época más importante de los juegos llegaron a ser trece, que detallaremos a continuación.

  1. Carrera de recorrido corto (στάδιον): el atleta tenía que recorrer la distancia que había medido Heracles con su pie, unos 192 metros.
  2. Carrera doble (δίαυλος): del altar de Zeus y vuelta.
  3. disciplinascarrera1 (Fuente de la imagen: http://www.blogdeldiscobolo.com/wp-content/uploads/2009/05/disciplinascarrera1.gif )

  4. Carrera de resistencia (δόλιχος): en principio recorrían 8 estadios, pero al final quedó establecido en 24 (4.600 metros). Por supuesto esta carrera se hacía descalzos en una pista de arena.
  5. Carrera de hoplitas (ὁπλίτης δρόμος): tenían que correr dos veces el estadio de 192 metros ¡¡con todo el armamento pesado!! Qué caló, chiquillo. 
  6. Lucha libre (παλή): todo se permitía, pegar, agarrar por el cuello, romper dedos… Antes de luchar se echaban un potingue asqueroso aceite y arena por encima para protegerse y luego se lo quitaban como en la famosa estatua. Imagen8 (Fuente de la imagen: https://laslenguaszombis.files.wordpress.com/2016/08/b26f0-imagen8.jpg)
  7. Pugilato (πύξ): algo así como el boxeo moderno, pero en vez de guantes tenían tiras de cuero al rededor de los puños.
  8. Pancracio (πανκράτιον): combinación de lucha y pugilato, es decir, puñetazos sin guantes ni ton ni son.
  9. Pentatlón (πένταθλον): suma de cinco pruebas: salto, disco, jabalina, lucha y carrera. Había que ganar en al menos tres de ellas para ser considerado vencedor. BritishDiscobolo (Fuente de imagen: http://europaenfotos.com/londres/BritishDiscobolo.jpg)
  10. Carrera de carros: algo así como la Fórmula 1, pero con carros tirados por cuatro caballos. Lo mejor de estas pruebas es que el premio se lo llevaba el dueño de los caballos, y el auriga que los dirigía se llevaba UN MARAVILLOSO CINTILLO DE PELO DE LANA por haberse arriesgado a los catastróficos accidentes que solían darse en estas carreras.
  • Estoy pensando que a lo mejor veo primero las competiciones y ya para la próxima me presento, que estos zombis parecen un poco brutitos. Al menos recibirían importantes premios, ¿verdad?

El último día de los juegos proclamaban a los vencedores en el templo de Zeus, algo MUY importante (porque no podían tuitear un selfi con la medalla ni ná de ná). Después los coronaban con olivo silvestre (cortado con un cuchillo dorado por un muchacho de doce años y cuyos padres vivieran). Luego sacrificios y… ¡¡¡FESTINES!!! Pizza Los heraldos comunicaban a las respectivas ciudades que tenían un vencedor y así cuando volvían podían montarles una fiesta como Zeus manda. Fiesta 

Los vencedores tenían derecho a que se hiciese una estatua de ellos y se pusiese en el bosque sagrado de Olimpia y a encargar a importantes poetas como Baquílides, Simónides o Píndaro.Y las ciudades les podían conceder exención de impuestos, entrada gratuita al teatro, sustento gratuito, o lo que considerasen honorable.

  • Oh. Quién fuera atleta zombi y tuviese festines. Pero requiere mucho sacrificio y puedes salir con menos dientes de los que entraste… Aún así, me ha gustado mucho saber sobre el origen de los Juegos Zombis. Sabelotodo

 

 

     

Esas verdaderísimas historias

Hoy venimos para invitar a todos los resucitadores de lenguas a que se embarquen en la historia más verdadera jamás contada: viajes a la Luna, mujeres-vides, terribles monstruos que te acogerán en su cómoda tripita… ¡Ven al siglo II d.C. de la mano del verdaderoso y verdadero Luciano de Samósata y sus superverdaderísimas historias!

  • Oh-mi-Zeus, qué interesante pinta esto. Voy a por mis botitas de agua y me embarco con vosotros.

Bienvenido, grumetillo, a la numerosa tripulación de este viaje, somos cincuenta aventureros y por lo pronto nos dirigimos a las Columnas de Hércules, que, COMO TODO EL MUNDO SABE, es donde se acaba el mundo y empiezan todas las aventuras.

  • ¡¡Las columnas de Hércules!! ¡¡Si eso está aquí al ladito!! ¡¡Allá vamos, Gibraltar!!

Y desde el fin del mundo conocido, nos vamos al Oeste, que seguro que hay cosas muy chulis. Hay nubecillas, supongo que es el conocido clima británico… Oh, no, GLUGLUGLU tormentazo GLUGLUGLU GLUGLUGLU CHOF CHOF CHOF… Nube de tormenta

  • ¡¡CHOF CHOF!! Buf, qué repentina tormenta… ¿Cuánto tiempo ha pasado?

Setenta días de lluvia y tormenta… Menos mal que acabamos de tocar tierra y estamos todos sanos y salvos. Deberíamos explorar esta desconocida zona… ¿Qué es eso que avistamos? ¿Un río de vino? ¡¡YUJU!! ¡Hay peces de vino y peces de agua! Eso hace que el río sea de vinito mezclado, no hay nada más rico para un griego y repugnante para todos los demás.

Deberíamos seguir el curso del río porque parece que hay algo interesante, pero, ¿el qué? ¿Mozas? ¿Árboles?

  • Creo que son mujeres-vides, parecen majas, vamos a charlar y lo que surja. (Creo que se me ha subido un poquito el río).

Las mujeres vidas nos atraen… Pero aquellos que las están besando se ponen borrachos como cubas un poquito piripis. Y esos que han llegado a mayores con las amables vides femeninas se están quedando pegados y se transforman en árboles.

  • Uf, se me ha pasado la piripez del susto, mejor vayámonos de aquí.

Menos mal que la mayoría hemos vuelto al barco, ya sin incidentes ni tormentaPOR AHÍ VIENE UN TIFÓN.

Me cachis. ¿Será posible que sea tranquilo el viajecito? En fin, debemos averiguar dónde estamos… ¿Qué es eso que se ve por allí? ¿La Tierra? Pues sí que ha sido fuerte el tifón, que hemos acabado en la Luna.

  • Hablemos con los extraños lunitienses, o como prefieren ser llamados, selenitas. Aunque son raros: no hay mozas, sólo mozos, y sus partes pudendas son de marfil o madera según su clase social…

Bien, tras una larga charla, los selenitas nos han dicho que los ayudemos en su conquista del Lucero del Alba, que los malvadísimos habitantes del sol (soliteños o heliotas) intentan arrebatarnos. Así que vamos a acompañar a los cabalgabuitres cabalgahormigas, pulgarqueros o aeromosquitos (¿no pueden ir en coche como todo el mundo?) en su lucha.

  • Puf. Pero vaya paliza que nos han dado los heliotas, menos mal que vamos a llegar a acuerdos de paz y nos vamos de aquí, que son todos muy raros. Alienígena

De vuelta, vamos a pasarnos por el Lucero del Alba, después de todo, hemos luchado por él. Y tras la visita hemos llegado a un sitio la mar de bonito y luminoso, no descartamos retirarnos aquí cuando seamos viejetes. La ciudad se llama Licnópolis, la Ciudad de las Lámparas, y están todas las lámparas de la Tierra, son majas y he reconocido a la lamparita de Pixar las de mi casa.

  • Sí, es un sitio muy agradable, pero yo he venido a ver monstruos y vivir aventuras… Y sigo con la resaca de las mujeres-vides, así que tanta luz me molesta.

Está bien, está bien, ya nos vamos. De vuelta a la Tierra gracias a las indicaciones de las lamparitas. Caemos en el océano y todo tranquilitNOS COME UNA BALLENA.

  • ¡Como a Pinocho! ¡Yuju!

El caso es que aquí dentro no se está tan mal… Parece una islita y… ¿aquello es un señor?

Sí, el señor se llama Esquíntaro y tiene un hijo que viven aquí y tienen una huertita súper cuqui, antes había más, pero han ido muriendo. Vaya por Zeus.  Aún así, hay otros habitantes, pero son muy antipáticos: los saladores, una tribu de ojos de anguila y cara de bogavante; los tritoncabritos, mitad hombres mitad peces espada; los manosdecangrejo y cabezatunes; los coladuras y los aletasdebarbada, a los que el bueno de Esquíntaro le tiene que pagar un tributo, quinientas ostras al año, ni más ni menos.

Bueno, vamos a salir de aquí, que huele a cerrado y a pescado y es lo más mareante. Enfermo Pero tuvimos que esperar nueve meses, hasta que nos dio por incendiar un bosquecillo que había por ahí y nos salimos.

  • ¡Como Pinocho! Bueno, ahora vamos a viajar por islitas, de tranquileo, de crucero, disfrutándolo.

Pensé que querías aventuras Molesto. Pero bueno, vendrá bien descansar. Así que pasamos por algunas islas, una parece como un queso y tiene muchas vides y cositas ricas y el agua era en realidad leche y todo era chupipiruleta… y hemos terminado ¿en la Isla de los Bienaventurados? ¡¡Aquí es donde vienen los muertos ilustres, que yo lo sé, que he estudiado!! Oh, qué chuli, podré conocer a gente famosa y pedirle selfies y autógrafos tener interesantes conversaciones. ¡¡Y he venido con los muertos, ahora, por fin, yo también soy un zombi!! Allí todo es bonito y super chachi, un gusto, un descanso, un spa en mitad de nuestras aventuras.

Ahí están los jueces del Inframundo: Minos, Éaco y Radamantis. Haciendo sus cosas, juzgando (a Áyax, a Teseo y Menelao…). ¡Y ahí está Odiseo! ¡Soy súper fan!

Y bueno, después de fangirlear por allí y liarla un poquito, nos echaron y tuvimos que irnos. No nos fuimos, eso sí, sin que nos dijeran qué nos depararía el futuro. Odiseo me ha dado una carta para que se la dé a Calipso, se conoce que tenían asuntos sin resolver desde aquel larguísimo viaje.

  • YO NO QUIERO IRME, AQUÍ SE ESTÁ BIEN, DE RELAX Y COLEGUEO CON LOS FAMOSOS… Llorón ¿A dónde iremos ahora?

Pues hemos llegado a una isla que es más bien un pedruño asqueroso más feo que pegarle a un padre con un calcetín sudao. Allí estaban castigando a famosos reyes y a aquellos que habían escrito mentiras, como el  historiador Heródoto

  • Qué sitio tan desagradable, ¡¡vámonos de aquí!!

Mejor será. Ahora hemos llegado a las Isla de los Sueños, un sitio raro, así como los sueños, donde parece que es pero no, pero sabes que sí y corres y no puedes y se te caen los dientes y estás desnudo… Hay cosas raras y después de un mes… NOS DESPERTAMOS.

  • Bueno, pues vámonos con Calipso, que tenemos el recado de Odiseo.

Eso es. Al fin llegamos a Ogigia y le damos la carta que ya habíamos leído porque somos muy cotillas  no teníamos ni idea de qué iba. Resulta que Odiseo le decía que no debió abandonarla nunca… Ohhhh… Amooor infieeeel… Ruborizado

Y despues de un banquete y dormir la mona, pues ya nos fuimos, con el deber cumplido.

  • Qué maja esta Calipso. Bueno, creo que ya deberíamos irnos yendo, que me he cansado.

Pues… ahí llega otra tempestad. GLU GLU dos días de GLU GLU. Menos mal que ya ha amainado… ¿Qué recórcholis estamos viendo? ¡¡Calabazapiratas (dícese de piratas que van en calabazas grandotas)!! ¡¡Y nos atacan con pipas de calabaza!! ¡¡Y se pelean con los nueznautas (dícese de navegantes que van en nueces grandotas)!! ¡¡Y a la lucha se une gente que cabalga en delfines!! Vaya, un lío.

Afortunadamente, cuando llegó la noche todo se calmó.

  • ¿Todo calmado? No te creo, seguro que nos pasa algo más.

Efectivamente, hemos llegado al nido de un alción (dícese de un pájaro grandote), donde había quinientos huevos grandotes, uno de los cuales rompimos, porque somos así de borricos, y sacamos un polluelo alción del tamaño de veinte buitres (es decir, grandote).

  • …Qué asquito. Vámonos, no vaya a ser que venga la mamá alciona y nos reviente.

Pues sí, vámonos. Pero en mitad del camino, de repente el mascarón de popa, que tenía en forma de cisne, se convirtió en un cisne de verdad, y el piloto (que era calvo como un emoticono) volvió a tener pelaso (y le ofrecieron protagonizar un anuncio de champú), y el mástil se convirtió en un árbol que daba higos y uvas. Nosotros, por supuesto, nos pegamos un susto del demonio nos maravillamos ante el prodigio.

Avanzamos un poquito y vimos que el mar era un bosque. Así que nos pusimos a navegar por las copas de los árboles, porque los troncos eran impracticables. Por fin llegamos al agua, haciendo que la travesía fuese mucho más agradable.

  • ¡Quiero tocar tierra! ¡Ya estoy cansado del mar!

Pues no haber venido, so quejica. De todos modos, llegamos a una isla, la isla de los bucéfalos, señores con la cabeza de buey y el cuerpo de persona, que nos atacaron y a los que matamos, porque somos así de fieros y ya estamos cansados. Cogimos prisioneros bucéfalos y los embajadores bucéfalos vinieron a pedir rescate y así conseguimos provisiones.

  • Jé. Qué bien, porque tenía hambre.

Todos la teníamos. El caso es que llegamos a una isla, después de encontrarnos por el camino a unos señores que eran a la vez navegantes y embarcaciones (no diré qué hacía las funciones de mástil, pero es eso que todos estáis pensando). En la isla había unas mozas muy majas que nos acogieron a todos, pero a mí me dio que sospechar que hubiese muertos por el suelo, así que capturé a mi anfitriona y me di cuenta de que tenía piernas de burra. Ella me contó que seducían a los visitantes y después se los comían, así que me vi en la obligación de avisar a mis compañeros, que vinieron de inmediato. Les enseñé a la perniburra que tenía atada y entonces ella se convirtió en agua, yo le clavé la espada y resulta que se transformó en sangre.

  • Confundido Qué raro todo, vámonos de aquí mejor.

Y sí, nos fuimos, pero nos pilló otra tempestad y acabamos en las antípodas.

  • Qué viaje tan movido. Pero no me arrepiento de haber venido ¡¡lo digo de verdad verdaderosa, como los relatos!!

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Ese larguísimo viaje (III): Ea ea ea, Odiseo se cabrea

Después de desviarse un poquito del camino y causar por ello un poco de incertidumbre en su reino, Odiseo ha vuelto a Ítaca y quiere reclamar lo que es suyo.

  • Oh Sorpresa. No puedo esperar para saber cómo reventó a los pretendientes y cómo fue el reencuentro con su fiel Penélope.

Todo a su tiempo, primero recapitularemos: Odiseo había llegado, después de ser liberado por Calipso, a la tierra de los feacios, quienes, tras averiguar quién era realmente (y escuchar pacientemente sus batallitas), le dieron un barco para que llegara de una puñetera vez a su tierra.

  • Lo recuerdo bien, ¿y qué pasó cuando llegó?

Nada más llegar, quiere averiguar qué había ocurrido en su ausencia, para lo que se disfraza (bueno, Atenea lo disfraza) de mendigo y se va a indagar. En estas que se encuentra con Eumeo.

  • Qué nombre tan horroroso, ¿quién era y por qué eso es importante?

Eumeo era su porquerizo, es decir, el sirviente encargado de cuidar a los cerdos que se comían en el palacio. Resulta que Eumeo era uno de los pocos sirvientes que permanecía fiel a Odiseo y éste decide ponerlo a prueba: se hace pasar por un mendigo y le cuenta una milonga innecesariamente larga historia ficticia sobre su identidad. Aún así, Eumeo, que era muy majete, lo acoge hospitalariamente y le da de comer. Una vez que Eumeo se ha creído lo que le ha contado Odiseo, él le dice: “que era bromi, que soy Odiseo”. Increíblemente, Eumeo no se molesta ni nada por haber aguantado la milonga innecesariamente larga mentirijilla de Odiseo y se regocija y alborota.

  • Ya podría haberle dicho directamente quién era, pero bueno… ESPERO QUE PREPAREN UNA BIEN GORDA CONTRA LOS PRETENDIENTES Enfadado

Pues sí, a ello se ponen, a tramar. Mientras tanto, estaba Telémaco ya volviendo de su viaje y durante la noche Eumeo le relata a Odiseo su vida y milagros (un poco para hacer tiempo, un poco para vengarse de la historia que le había hecho tragar Odiseo). Cuando Telémaco vuelve, gracias a la ayuda de Atenea, elude la trampa que le habían tendido los pretendientes y se va a refugiarse a casa de Eumeo, que le dice que aquel señor con quien está es un mendigo.

El fiel porquerizo, entonces, va a avisar a Penélope de que Telémaco ha vuelto y mientras tanto, Odiseo le dice a Telémaco esa famosa frase de: Luke Telémaco, yo soy tu padre. Una vez reconocido, traman y traman contra los pretendientes.

  • ¡SUFICIENTE TRAMA QUE TE TRAMA! ¡¡QUIERO ACCIÓN!!

Después de tanto plan, Odiseo decide mendigar entre los pretendientes para ver de qué calaña son. Sólo su perro lo reconoce y, como ya era viejo, allí mismo muere Llorón. Los pretendientes, como eran despreciables sabandijas mala gente, humillan a Odiseo y lo golpean.

En esto que llega Iro, uno que era mendigo de verdad, y se pone a reírse de Odiseo. Él, que no tenía el humor para tonterías, lo reta a una pelea. Los pretendientes, muy dados a bromear, dicen que quien gane se sentará a comer con ellos. Odiseo se quita su manto de mendigo y muestra unos músculos que ya quisiera Superman, y en dos mecos con pocos movimientos vence al otro mendigo.

  • Ea, ea, ea, Odiseo se cabrea. ¡¡Ahora a por los pretendientes!!

Qué belicoso estás hoy, querido resucitador, pero ten paciencia, que Odiseo reventará a los pretendientes a su debido tiempo. Antes de eso, Odiseo habla con Penélope (fingiendo ser un mendigo y contándole otra milonga innecesariamente larga alguna mentirijilla). Penélope, que ve las pintas que lleva Odiseo y siendo ella muy pulcra, le dice a Euriclea, su esclava y nodriza de Odiseo, que lo bañe. Ella, al bañarlo, ve una cicatriz que tenía Odiseo y lo reconoce, pero no dice nada para no fastidiar sus planes de venganza.

Por una señal de Zeus y las profecías de un amigo de Telémaco, ya se va viendo que los pretendientes van a cascar ser vencidos. Algunos huyen, pero la mayoría se toman estos augurios como una broma y siguen robando comida.

  • Agh, no puedo con esos malandrines gaznápiros.

Nadie puede, son muy malandrines y muy gaznápiros. Pero Penélope tenía que tomar una decisión y casarse con uno de ellos, así que decide hacer un concurso: se casará con quien consiga montar el arco de Odiseo (cosa que sólo podía hacer él, porque ya hemos dicho que tenía MUSCULAZOS) y hacer pasar una flecha por los ojos (agujero en el mango) de doce hachas alineadas. Odiseo, disfrazado de mendigo, participa en el concurso, vence a todos los pretendientes y así es revelada su identidad.

  • Uhhhhh, pelea, pelea.

Ahora sí, Odiseo, ayudado por Euriclea, Eumeo y Telémaco, se pone a matar pretendientes como si no hubiese un mañana (y para los pretendientes así fue) hasta que se quedan solos. Finalmente, los sirvientes que permanecían fieles a Odiseo, lo abrazan y todos se regocijan (sin reprocharle que luego van a tener que limpiar el estropicio, porque eran muy majos).

  • ¿Y Penélope? ¿También se regocija?

Euriclea lleva a Odiseo junto a Penélope. Él le dice quién es, pero como ella cree que Odiseo está muertísimo, no se lo cree. Así que él le describe su lecho, que él mismo había tallado y ella no tiene más remedio que creerlo. Ambos se regocijan y abrazan y CENSURA. Odiseo va entonces a casa de su padre, que estaba trabajando en la huerta, le enseña su cicatriz y le cuenta recuerdos de su niñez para que lo reconozca y regocíjanse.

Mientras, las familias de los pretendientes, algo molestas por su matanza, piden venganza. Cuando Odiseo, su padre y su hijo, aceptan el reto y el padre de Odiseo mata al padre del jefe de los pretendientes, Atenea detiene la lucha. Los itaquinos/itacenses/itaqueños/o como demonios sea el gentilicio llegan a un pacto y viven felices y comen perdices o lo que pillen.

  • BIEEEEEEEEN. SIN DUDA, UNA HISTORIA APASIONANTE. ¡AHORA VOY A TENER QUE LEERME LA ODISEA.

Y a ello te animamos, resucitador de lenguas, si te ha gustado la historia, te animamos a que leas la Odisea, en una buena traducción, en una de sus múltiples adaptaciones o, si eres osado y dominas la lengua griega, en el original griego.

Aquí termina nuestra trilogía sobre ESE LARGUÍSIMO VIAJE Sabelotodo.

Ese larguísimo viaje (II): Y mientras tanto en Ítaca

Después de conocer todo lo que anduvo haciendo nuestro famoso zombi Odiseo (no en vano, volvió del mundo de los muertos, por lo que se le puede considerar zombi de pleno derecho), deberíamos saber qué hacían su esposa, Penélope, y su hijo, Telémaco.

  • Pensé que lo esperaron pacientemente sentaditos en un rincón.

Pues pensaste mal, ¡cómo iban a estar sentados veinte añazos! Las cosas no podían estar más movidas por Ítaca. Resulta que todos los reyes de los pueblos vecinos creían que Odiseo había muerto y querían casarse con su mujer y quedarse con su reino.

  • Oh. Qué rufianes malandrines.

Pues sí, totalmente malandrines. Como Penélope no quería sucumbir a ellos, les dijo que se casaría con alguno cuando las ranas criasen pelo cuando terminase de tejer el manto fúnebre de su suegro. Pero Penélope tenía un plan: por la noche destejía lo que había hecho por la mañana… ¡Así no acabaría nunca! Los pretendientes empezaron a sospechar que sí que era tardona esta Penélope, hasta que una noche la pillaron in flagranti y la obligaron a terminar.

Mientras que Penélope terminaba el manto y no, se dedicaban a comerse/beberse/fornicarse todas las propiedades de Odiseo.

  • ¿Y Telémaco lo permitía? Porque yo les pediría amablemente que desalojaran mi hogar si no quieren que, amablemente, les parta la cabeza.

Lo permitía, porque los griegos eran súper hospitalarios y reventar cabezas a invitados estaba mal visto. Pero Atenea, cuando los dioses ya habían decidido decirle a Calipso que soltase de una vez a Odiseo, fue a echarle una mano a Telémaco. Se disfrazó de rey de los tafios, fue a Ítaca y le dijo a Telémaco que echase a los pretendientes (lo que, por supuesto, a los pretendientes les dio igual y allí siguieron) y que se fuese a preguntar a los reinos vecinos si alguien había visto a Odiseo.

  • Ya podría habérselo dicho ella… ¿y a dónde fue?

Fue a Pilos, donde reinaba Néstor, un anciano sabio que había combatido en la Guerra de Troya. Néstor le da información de otros héroes, como Agamenón (que había muerto al llegar a su casa, porque su mujer lo había asesinado… pero eso es otra historia), pero de Odiseo, concretamente, pues ni idea. Así que lo manda a ver a Menelao, en Esparta, que él seguro seguro que lo sabe.

  • Qué viaje tan tonto. ¿Menelao le dijo algo de utilidad?

Pues sí. Cuando llegó, fue recibido Telémaco por Menelao y Helena (la causante de la Guerra de Troya), que le contaron  la caída de Troya (la historia del caballo) y el encuentro de Menelao con el adivino Proteo, que le había dicho que Odiseo estaba con Calipso.

  • Por fin se entera de dónde está su padre, seguro que ahora echa a los pretendientes…

Pues en realidad no. Más contento que unas pascuas, Telémaco vuelve a Ítaca, sabiendo que su padre seguía vivo y que volvería a Ítaca. Pero mientras tanto, los pretendientes habían preparado una emboscada para cuando Telémaco volviese.

  • Vaya por Zeus, esta familia no gana para desgracias.

La verdad es que todos tuvieron vidas muy interesantes. Y eso fue lo que pasó mientras tanto en Ítaca…

SI QUIERES SABER QUÉ PASÓ CUANDO, AL FIN, SE REENCONTRARON ODISEO Y TELÉMACO Y CUÁNTAS TORTAS RECIBIERON LOS PRETENDIENTES, NO TE PIERDAS “ESE LARGUÍSIMO VIAJE (III): EA EA EA, ODISEO SE CABREA

Ese larguísimo viaje (I): Odiseo da un rodeo

El famoso héroe Odiseo (Ulises pa’ los coleguis) lleva diez años dando vueltas. Salió de Troya, después de lo del caballo de madera, rumbo a su casa, Ítaca, donde lo esperaban su esposa Penélope y su churumbel, Telémaco, y desde entonces no ha parado de dar vueltas.

  • ¿Diez años dando vueltas? Pues sí que le han tenido que pasar cosas…

La verdad es que sí, unas cuantas. Al principio salió, con sus compañeros itacens… itaquin… itaceñ… de Ítaca, y llegaron al país de los cicones. Se vinieron un poco arriba los compañeros de Odiseo y se pusieron a saquear un pelín aquellas tierras (entre otras cosas, se llevaron vino, que se decía que el de aquellas tierras era el mejor). Los cicones son un pueblo quisquilloso y aquello no les hizo demasiada gracia, así que mataron a unos pocos de aquellos itacenses que les estaban robando.

  • Un poco se lo habían buscado… ¿Qué pasó entonces?

Salieron de allí como alma que lleva Eolo (el dios del viento). Después llegaron a la tierra de los lotófagos. Los lotófagos eran un pueblo que comía loto. El loto tenía unas propiedades muy peculiares: te hacía olvidar todo lo que estabas preparando hacer y te dejaba un pelín desubicado. Los lotófagos le ofrecieron a algunos de los itaquinos un poquito de su planta mágica y ellos se olvidan de que iban a Ítaca. Tanto es así, que Odiseo tuvo que cogerlos a la fuerza y atarlos de vuelta al barco para poder salir de allí.

  • Ya me decía mi madre que no aceptase plantas alucinógenas de desconocidos.

Las madres son sabias. Seguro que también te advirtieron de que no debías tratar con los cíclopes.

  • ¿Cíclopes? ¿Quiénes son esos? ¿Son majos?

Pues no, no son muy majos. Son unos gigantes que tienen un sólo ojo bien grandote en tó el centro de la cara. Eso, por supuesto, les causa problemas a la hora de percibir la profundidad y se llevan muchos golpes innecesarios. A los cíclopes no les gusta llevarse golpes, así que esta circunstancia les agria un poquitito el carácter y además los vuelve un poco tontos tanto coscorrón.

Cuando llegaron a la tierra de los cíclopes, no tuvieron los itaceños mejor idea que entrar en la cueva de Polifemo (hijo de Poseidón, dios del mar) y comerse todo su queso (porque era pastor y hacía queso). Cuando Polifemo volvió con sus ovejitas y vio el percal, cerró la entrada con una piedra gordota y empezó a comerse a los intrusos. Odiseo tuvo la idea de calmar al cíclope, charlarle y emborracharlo un poquito con el vino que le habían robado a los cicones de antes. Entre otras cosas le dijo que se llamaba Nadie (porque no le gustaba revelar su identidad, era de los que no se pone su nombre en feisbus –si hubiese tenido feisbus-).

Una vez que el cíclope estuvo durmiendo la mona, cogieron un palo grande que había por allí, le sacaron punta y se lo clavaron al cíclope en el ojo. Polifemo se enfadó un poco y abrió la entrada para salir con sus ovejitas a pedir ayuda a sus hermanos cíclopes que rondaban cerca. Odiseo y sus compañeros se escondieron agarrados a la tripa de las ovejas para que Polifemo no los notase y así salir de la cueva. Una vez fuera, Polifemo se puso a gritar: “Nadie me ha dejado ciego”. Sus hermanos pensaron que era un poco tonto.

  • Qué ingenioso Odiseo y qué historia tan divertida. ¿Qué pasó después?

Que Poseidón averiguó que le habían hecho pupa a su hijo y dijo: “Pues ahora a Ítaca no llegáis, como que me llamo Poseidón”. Así pues, sufrieron tempestades que los mandaron a tomar viento alejaron de su destino. Llegaron entonces a la isla de Eolo (¿veis como los habían mandado a tomar viento? Je, je, je), que era muy simpático e intentó ayudarlos. Le dio a Odiseo un odre (como un saco impermeable) donde había guardado todos los vientos que podían desviarlos de su rumbo.

Pero resulta que los compañeros de Odiseo, que ya hemos visto que no es que fuesen muy listos, pensaron que dentro había joyas. Así que cuando Odiseo se durmió, estando ya a puntito de llegar a Ítaca, abrieron el odre y salieron todos los vientos, que volvieron a mandarlos a tomar por idem.

  • Ay, que ver, qué inútiles los compañeros de Odiseo… ¿a dónde llegaron entonces?

Pues llegaron al país de los lestrigones. Los lestrigones eran unos gigantes muy majos que sólo tenían un defecto: les gustaba comerse a personas. Estos lestrigones se comieron a otros pocos de los itacanos y los que quedaban salieron de allí corriendo.

  • Yo también habría huido, porque no me gusta que me coman. ¿Les pasó algo interesante después?

Muy interesante. Llegaron a la isla de Circe, una bruja que los recibió muy amablemente y les enseñó su zoo. Circe tenía una costumbre muy divertida, convertir en animalitos a todos sus visitantes, y eso hizo con los compañeros de Odiseo. Entonces, Odiseo le dijo que eso no estaba bien y le puso ojitos para que los convirtiese en personas y le enseñara algún truco para llegar a Ítaca de una maldita vez. Circe, que había visto que Odiseo era guapo a rabiar, fue convencida y le devolvió a sus compis y le dijo que tendría que pasar a ver a Tiresias.

Tiresias era un adivino muy bueno, que le iba a decir a Odiseo el rumbo que tenía que tomar para llegar a su casa. Lo que pasa es que estaba un poco muerto. Así que, Odiseo, para verlo, tendría que viajar al mundo de los muertos.

  •   Jo, pues anda que no le va a costar conseguir la información. Sería más fácil que llevara un mapa o algo.

Pues sí, pero entonces no había mapas ni ná. Por lo tanto, Odiseo fue al Hades (mundo de los muertos), donde se encontró con un montón de gente que él no sabía que andaban por allí: su madre, Aquiles (que le dijo que prefería ser el último mono vivo que el más ilustre muerto) y otros personajes varios. Finalmente Tiresias le dijo que iba a llegar a Ítaca, pero que iba a tardar un poco bastante mucho.

  • ¿Emprendió el camino de vuelta entonces?

Sí, lo hizo. Pero por el camino se encontró con las sirenas (que tenían el cuerpo de pájaro, NO DE PEZ, y la cabeza de mujer), seres que cantaban muy bien pero hacían que los barcos se estrellaran. Odiseo era curioso y quería escuchar esas voces, pero tampoco le apetecía mucho estrellarse. Se le ocurrió entonces a Odiseo una ingeniosa solución: taparle los oídos con cera a sus compañeros para que no estrellasen el barco y atarse él al mástil para poder oír a las sirenas tranquilamente.

Así lo hicieron y salieron bien parados de su encuentro con tan siniestros seres.

  • ¿Y llegaron ya a Ítaca o tuvieron más dificultades?

Por supuesto que tuvieron más dificultades. Pasaron por un estrecho lugar donde habitaban dos monstruos: Escila y Caribdis. La primera era un bicho mu feo mu feo con seis cabezas que se comía a seis de los navegantes de cada barco que pasaba por allí. La segunda era un remolino que se tragaba todo el barco. Odiseo decidió sacrificar a seis de sus compañeros itaqueñenses (que en realidad eran bastante inútiles y no les tenía mucho aprecio) antes que ser tragados por Caribdis, y así salieron de allí.

  • Buena elección, aunque yo preferiría no ser uno de los seis que se comió Escila. ¿A dónde llegaron?

Pues llegaron a la isla de Helios (dios del sol), que tenía muchas vacas. Les advirtió de que esas vacas eran sagradas y suyas, que no se las comiesen. Pero cuando Odiseo dormía, los compañeros, que tenían ganas de encolerizar a alguien, se comieron unas pocas de vacas. Así que cuando salieron de allí en barco, la ira divina hizo que el barco se hundiese y muriesen todos, menos Odiseo.

  • Se lo llevaban buscando desde el principio. ¿Y qué fue del ingenioso aunque no muy diestro en la orientación Odiseo?

Odiseo llegó a la isla de Calipso, una ninfa muy guapa que lo acogió (y lo que surja) durante siete años. Tanto que los dioses tuvieron que intervenir para decirle a Calipso que cómo iba viendo lo de dejarlo que volviese a casa.

Así Odiseo llegó al país de los feacios, donde fue amablemente recibido y le dieron embarcaciones para que pudiese, ahora sí, llegar a Ítaca.

  • Oh, cielos. Qué viaje tan movido. Pero… esta historia la he visto yo en alguna parte…

Pues sí, es una historia muy famosa, que ha dado lugar a numerosísimas interpretaciones: desde el Ulises de James Joyce, a capítulos de Los Simpsons, a cómics, a poemas como Ítaca de Kavafis a esta canción de Javier Krahe (Como Ulises) con la que nos despedimos… ¡por ahora!

https://www.youtube.com/watch?v=z9UF1iOSMag

ESTATE ATENTO A LAS SIGUIENTES ENTRADAS RELACIONADAS: “ESE LARGUÍSIMO VIAJE (II): Y MIENTRAS TANTO EN ÍTACA” Y “ESE LARGUÍSIMO VIAJE (III): EA EA EA, ODISEO SE CABREA

SI QUIERES SABER POR DÓNDE FUE ODISEO, MIRA ESTE MAPA TAN CHUPIPIRULI.

Esas rarísimas letras

 

Quizá algún resucitador de lenguas se habrá percatado de que el griego está escrito con letras mú raras.

  • La verdad es que pensaba que mi ordenador funcionaba mal, me alegra saber que no. ¿Y cómo podré leerlas?

Pues aquí os daremos unas pautas mínimas para que leáis bien el griego. Además, así podéis chulear con los amigos escribiendo vuestro nombre con caracteres griegos y leyendo cosas incomprensibles para el resto.

  • ¡Qué chupi! ¡Quiero conocer esas letras!
Nombre de la letra Caracter griego
(Mayúscula /  minúscula)
Pronunciación
Alfa Α / α a (como en ala)
Beta Β / β b (como en burro)
Gamma Γ / γ g (como en guarro)
Delta Δ / δ d (como en delincuente)
Épsilon Ε / ε e (breve, e rapidita, como en elefante)
Dseta Ζ / ζ ds (como en dseta)
Eta Η / η ee (larga, como en eeeh tú)
Zeta Θ / θ z (como en zozobra)
Iota Ι / ι i (como en idiota)
Kappa Κ / κ k (como en kilómetro)
Lambda Λ / λ l (como en loco)
Mi Μ / μ m (como en mulo)
Ni Ν / ν n (como en nunca)
Xi Ξ / ξ x (como en xilófono)
Ómicron Ο / ο o (breve, como en orondo)
Pi Π / π p (como en pito)
Ro Ρ / ρ r (como en rábano)
Sigma Σ / σ-ς s (como en serpiente)
Tau Τ / τ t (como en tonto)
Ípsilon Υ / υ ü (como la u francesa, en español no tenemos ese sonido, gracias a Zeus)
Fi Φ / φ f (como en filete)
Ji Χ / χ j (como en jopetis)
Psi Ψ / ψ ps (como en psicología)
Omega Ω / ω oo (larga, como en ooooh qué bonito)
  • Oh, qué letras tan bonitas. Pero algunas ya me sonaban de antes ¿es posible que estuviese leyendo griego zombi sin saberlo?

Pues sí, estas letras no sólo se utilizan para escribir en griego.

Seguro que a todos os suena el número π (3.14 etc. etc.) y otros números que se usan en matemáticas (cuidado que los matemáticos suelen llamar a la letra θ “ΤΕΤΑ”, por culpa de su transcripción al inglés: “theta”).

Además probablemente alguna vez hayáis visto alguna peli americana en que las hermandades se llaman “sigma delta” y cosas así.

Y finalmente, para realizar transcripciones fonéticas (escribir la pronunciación de las palabras) también suelen usarse.

  • Qué interesante y qué fácil. Ya no me da miedo leer en griego Caluroso

Esas terroríficas funciones

Como comentábamos en otra entrada, el latín y el griego tienen declinaciones, es decir, diferentes terminaciones para cada función sintáctica que puede cumplir una forma nominal (sustantivo, adjetivo, participio, pronombre).

  • Vaya. Ya lo había olvidado. ¿Para qué dices que me servía?

Hoy vamos a especificar qué es exactamente lo que te chiva cada uno de los casos (terminación de la palabra) de las declinaciones. Advertimos que los casos tienen unos nombres muy raros (es una técnica zombi para asustaros, pero es más fácil de lo que parece).

  • A mí ya casi no me dan miedo los zombis ¡¡DIME LAS FUNCIONES DE LOS CASOS EN LATÍN!!

El latín tiene seis casos, que son los siguientes:

– Nominativo: Cumple las funciones normales de un nombre (de ahí nominativo), es decir, sujeto y atributo.

Dominus cacat. = El señor hace caca. (Sujeto, responde a la pregunta “¿Quién?”)

Dominus foetidus est. = El señor es pestoso. (Atributo, con un verbo copulativo -ser, estar, parecer- indica una cualidad del sujeto)

– Vocativo: Para llamar (para consuelo de todos, solo hay una declinación que tenga una terminación especial para el vocativo, todas las demás utilizan el nominativo).

O domine! = ¡Oh, señor! (Vocativo, pues eso, una llamada)

– Acusativo: Su función principal es la de complemento directo. En todas las declinaciones suele terminar en -m.

Dominus merum bibit = El señor bebe vino puro (Complemento directo, responde a “¿qué?”. Si la oración se convierte en pasiva, es el sujeto)

– Genitivo: Sobre todo sirve como complemento del nombre.

Servus foetidi domini vinum bibit = El esclavo del señor pestoso bebe vino mezclado (Complemento del nombre, suele traducirse con la preposición de)

– Dativo: Principalmente funciona como complemento indirecto es a quien se da algo (de ahí dativo).

Servus merum domino dat = El esclavo le da vino puro al señor (Complemento indirecto, quien recibe lo que se da)

– Ablativo: Complemento circunstancial.

Dominus servum oculis videt = El señor ve al esclavo con los ojos (Complemento circunstancial, en este caso de instrumento)

  • Oh. No era tan difícil. ¿Y las funciones en griego?

Pues las mismas. Pero con la diferencia de que no tienen ablativo, por lo que sus funciones las cumple el dativo. Resumen rapidito:

– Nominativo: sujeto o atributo.

– Vocativo: llamada (apelación).

– Acusativo: complemento directo (acaba casi siempre en -α o -ν).

– Genitivo: complemento del nombre (acaba casi siempre en -ς).

– Dativo: complemento indirecto (con verbos que significan dar o similar) o complemento circunstancial.

  • ¿Y no tienen preposiciones?

Pues sí las tienen. Las preposiciones pueden ir con todos los casos (salvo con nominativo y vocativo) y le dan la función que corresponda a la palabra que vaya con ellas. Aquí tenéis un resumen de las preposiciones en griego:

(fuente de la imagen: http://sandraromano.es/como-preposicionar-un-leon/)

  • Sabía yo que no tenía por qué temer a los zombis. 🙂

ACTIVIDAD PARA QUIENES LE HAYAN PERDIDO EL MIEDO A LAS FUNCIONES DE LOS CASOS

Esa lejana Troya

Seguro que todos hemos escuchado alguna vez la expresión caballo de Troya (cuando “te la meten doblada” sin que te des cuenta).

  • Pero ¿dónde está Troya? ¿Qué pasó allí? ¿Qué era ese caballo?

Troya es una ciudad que está en Asia Menor, existió de verdad, pero sobre todo es conocida por la Ilíada (obra épica que narra NO la guerra de Troya, sino solamente un periodo de tiempo del último año de los 10 que duró). Pero la Ilíada es una obra literaria, así que ahí los dioses y la fantasía juegan un papel importante. De hecho la guerra empezó porque a Paris (príncipe de Troya) la diosa del amor, Afrodita, le había prometido el amor de Helena (que estaba casada con Menelao) y cuando se la llevó, pues Menelao se enfadó y venga a la guerra.

El famoso caballo no aparece en la Ilíada, pero te lo cuentan de pasada (a modo de flashback) en la Odisea: a Odiseo (Ulises para los romanos, que siempre están cambiándole el nombre a las cosas) se le ocurrió una ideaza (gracias a que Atenea, diosa de la sabiduría y la estrategia guerrera, se lo chivó un poquito) para terminar con la guerra, que ya duraba 10 años y que parecía que no se iba a acabar nunca; esta ideaza era esconderse en un caballo de madera enorme y regalarle el caballo como símbolo de rendición a los enemigos; cuando todos estaban dormidos, borrachos y celebrando que por fin se había terminado la guerra… ¡¡Salieron todos del caballo y los liquidaron!! ¡¡Y ganaron!!

CABALLO-DE-TROYA-650x400

(fuente de la imagen: http://www.diariocalchaqui.com/img/2013/09/CABALLO-DE-TROYA-650×400.jpg)

  • Qué tontos los troyanos y ¡qué listo Odiseo! Pero, ¿sólo es una obra literaria? ¿U ocurrió de verdad?

Evidentemente, no había dioses chivando la solución a la guerra (que ya puestos, podrían haberla chivado antes, no en el último año) ni prometiendo a las mujeres de otros. Fue una guerra mucho más prosaica y actual: Troya está situada justo a la entrada del estrecho de los Dardanelos, así que todos los barcos que pasaban por allí para comerciar con los que vivían en torno al mar Negro, impuesto. Y claro, pues la gente se cansaba y guerra.

mapa-troya

(fuente de la imagen: https://proyectotelemaco.files.wordpress.com/2009/12/mapa-troya.gif)

  • ¿Y cómo sabemos todo esto?

Pues hubo un señor obsesionado con la guerra de Troya, llamado Schliemann, que tenía un montón de dinero y se dedicó a la arqueología (sin tener mucha idea de arqueología, pero examinando al detalle los poemas homéricos). Fue un poco bruto, pero le salió bien y encontró la ciudad de Troya que aparece en Ilíada y Odisea. A partir de ahí, se ha investigado mucho (y mejor) y se ha llegado a la conclusión que antes he dicho.

Schliemann

(fuente de la imagen: http://www.erroreshistoricos.com/images/stories/articulos/Schliemann.jpg)

Pero que nadie se vuelva loco y se ponga a excavar, que eso ya no se puede hacer a lo bestia. Schliemann lo hizo porque era muy rico, era el siglo XIX y lo de la conservación del patrimonio, bueno, ahí estaba. De hecho, las joyas que encontró se las puso a su mujer, Sophia Engastromenos*, y le hizo fotos.

Sophia_schliemann_treasure

(fuente de la imagen: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/5/52/Sophia_schliemann_treasure.jpg)

*Dato curioso: Schliemann estaba casado con otra mujer, pero era tal su obsesión por los poemas homéricos y Grecia que se divorció para casarse con Sophia, una joven griega que entonces tenía sólo 17 años.
  • Oh, qué interesante Troya. Ahora me apetece leerme los poemas homéricos. Sabelotodo

ACTIVIDAD PARA VALIENTES QUE SE CREAN QUE YA LO SABEN TODO SOBRE ESA LEJANA TROYA

INTERESANTE PRESENTACIÓN QUE RESUME LOS HECHOS IMPORTANTES DE LA GUERRA DE TROYA

Esa necesidad de conocer el pasado

Los zombis, igual que todos nosotros, eran cotillas por naturaleza. Siempre estaban preguntando “¿qué hiciste ayer?” “¿de dónde vienes?” “niño, ¿tú de quién eres? ¿Quiénes son tus padres?” y un largo etcétera.

  • Claro, como no tenían youtube no podían saber lo que había pasado hace un año con un clic.

Todos tenemos amigos fantasiosos que cuando no saben lo que le pasó a su familia hace un año, se lo inventa. Y cada vez que lo cuenta, la invención cuenta con más magia, unicornios y rayos láser. Así pues, en Grecia, el primer intento de explicar el pasado vino gracias al mito y su plasmación en la epopeya.

  • ¿Epopeya? ¿Eso lo qué?

La epopeya es una obra que da una explicación mitológica de un hecho histórico, vaya como explicar la segunda Guerra Mundial pero explicando que los nazis perdieron porque los alienígenas favorecieron a los americanos. Y todo eso en verso, que mola más.

  • Ahora ya me queda claro. ¿Pero sólo explicaban así el pasado? Qué poco rigurosos.

Pues no. Eso sólo fue el origen. Pronto se dieron cuenta de que esto era un poco caótico y que se prestaba demasiado a la fantasía y a la magia. Por eso, los logógrafos jonios (en la costa de Asia Menor, actual Turquía) se pusieron a escribir los orígenes o historia de las ciudades incluyendo genealogías (quién es hijo de quién), descripciones geográficas (pobrecitos, que no tenían google maps) y detalles etnográficos (cómo es la gente de cada sitio). Pero siempre tenían como referencia el mito, porque no había historias rigurosas previas.

  • Qué interesante. Ahora quiero saber obras concretas, ¡¡QUIERO QUE LOS ZOMBIS ME CUENTEN SU PROPIA HISTORIA!!

Pues hubo muchos escritores de historiografía, pero, cosas del tiempo, sólo se nos conservan tres autores con un conjunto de textos lo suficientemente completo (además de un montón de fragmentos de otros).

Esos autores son:

  1. Heródoto (s. V a.C.): Era nativo de Halicarnaso, en Asia Menor, por lo que escribía en el dialecto propio de su región: el jonio (como si en Andalusía sehcribiese así máh o menoh). Escribió sobre las Guerras Médicas (Griegos VS Persas), el primer enfrentamiento en que todos los griegos tomaron consciencia de que si no se unían, los persas iban a comérselos con papitas (o con lo que comieran los persas). A Heródoto en realidad la historia en sí le importaba poquito y metía muchas noticias secundarias, anécdotas e historias populares, geografía, descripciones etnográficas (siempre comparando a los griegos con los bárbaros)… Vaya, como el típico amigo al que le preguntas qué tal el fin de semana y te termina contando qué fue de ese compañero de clase al que no ves desde hace diez años. Además, aunque no dice que la causa de los sucesos sean los dioses, sí da explicaciones por oráculos y sueños premonitorios (hay una señora que sueña que hace pipí sobre un territorio y eso es interpretado CLARAMENTE como que su hijo gobernará sobre todo ese territorio).
  2. Tucídides (s. V a.C.): Escribió sobre la Guerra del Peloponeso (Atenas VS Esparta), en la que él mismo participó como general, sin mucho éxito. Es muuuuuucho más científico: te distingue la excusa que dan para la guerra de la causa real e incorpora discursos (que él inventa, no se pronunciaron así nunca, aunque se dijese algo parecido) de gente que defiende puntos de vista diferentes, para darle más objetividad al asunto (como el discurso de Pericles y el diálogo entre los atenienses y los habitantes de Melos). Su intención es explicar las razones de éxitos y fracasos para actuar mejor en el futuro, consiguiendo así tener validez universal, que su obra no muera nunca y ser un zombi de pleno derecho.
  3. Jenofonte (s. V a.C.): Tiene una obra de lo más variopinta (la Constitución de los lacedemonios –donde analiza la grandeza y la decadencia de Esparta no muy objetivamente, porque a él los espartanos le caían bien-, obras referentes a su maestro, Sócrates, como Memorables Apología de Sócrates…), pero en lo que aquí nos concierne, que es la historiografía, escribió la Anábasis y las Helénicas. En la Anábasis habla de su propia experiencia militar en la expedición de Ciro el Joven contra su hermano Artajerjes. No es tan profundo como Tucídides en su análisis y búsqueda de la objetividad, pero es mucho más sencillito de leer.
  • Oh, qué interesante es la historiografía de los zombis

ACTIVIDAD SÓLO PARA QUIENES (DESPUÉS DE INTERESARSE POR LA HISTORIOGRAFÍA Y APRENDÉRSELA BIEN) SE ATREVEN A ENFRENTARSE A LOS ZOMBIS

PRESENTACIÓN QUE AMPLÍA INFORMACIÓN SOBRE HISTORIOGRAFÍA ZOMBI