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Esas declinaciones latinas (III)

Muy buenas tardes, resucitadores. Hace mucho tiempo que no nos enfrentamos al Latín pero ya era hora. ¡Vamos a acabar de una vez por todas con las Declinaciones latinas!

  • ¡Pero hace eones que no veo nada, no voy a ser capaz de entenderla!

No te preocupes, resucitador, vamos a ver la cuarta y la quinta declinación, son muy muy fáciles, además, son pocas las palabras que pertenecen a estas declinaciones, así que no te preocupes.

  • Muy bien, vale. Me fío de ti, vamos a por ellas.

Vamos a empezar por la cuarta. Es muy sencilla, se parece a la segunda, por lo que siempre tienes que prestar MUUCHA atención al GENITIVO. En esta declinación encontraremos palabras masculinas, femeninas y neutros. Pero no le tengas miedo, en un momento quedará todo más claro que el cielo cuando Zeus no se enfada.

  • Jopé, esto es más raro de lo que me esperaba. Las desinencias no serán muy complicadas, ¿no?

En absoluto, vamos a ella. Primero a por las correspondientes a masculino y femenino.

Singular

  • Nominativo-us (man-us) La mano está sobre la mesa.
  • Vocativo-us (man-us) ¡Eh mano, responde, no te duermas!
  • Acusativo-um (man-um) Pon la mano donde estaba.
  • Genitivo-ūs (man-ūs) La chuleta va en la palma de la mano.
  • Dativo-ui (man-ui) Me apuntó a la mano con el láser.
  • Ablativo-ui (man-ui) Me golpeé con la mano.

Plural

  • Nominativo-us (man-us) Las manos son muy sucias.
  • Vocativo-us (man-us) ¡Eh, manos, quedaos quietas!
  • Acusativo-us (man-us) Poned las manos sobre la cabeza.
  • Genitivo-uum (man-uum) Cabeza, hombros, rodillas, dedos de las manos.
  • Dativo-ibus (man-ibus) Agradecí a las manos por mi gran cuadro.
  • Ablativo-ibus (man-ibus) Luché contra una mosca con las manos.

Como veis no es muy complicado. Para el neutro lo único que hay que tener en cuenta, como siempre, es que Nominativo, vocativo y acusativo singulares son -u, como Cornu (cuerno). En plural el nominativo, vocativo y acusativo son -ua, como cornua (cuernos). El resto de casos se queda igual que en masculino/femenino.

  • ¡Anda! Pues tampoco es tan complicado. Buah, a esto no le temo. Vamos con la quinta, que seguro que es igual o más fácil.

En absoluto te equivocas, resucitador, la quinta declinación es muy sencilla, a ella pertenecen muy muy pocas palabras. Encontrar una palabra de la quinta es como encontrar un gamusino. La palabra más utilizada de esta declinación es res, rei (cosa).

Vamos a ver las desinencias para las palabras masculinas y femeninas. No hay neutros en esta declinación. ¡BIEN!

Singular.

  • Nominativo-es (r-es) La cosa pinta mal.
  • Vocativo-es (r-es) ¡Oh, cosa!
  • Acusativo-em (r-em) Trae la cosa aquí.
  • Genitivo-ei (r-ei) El asunto de la cosa es importante.
  • Dativo-ei (r-ei) ¡Las culpas a la cosa esa!
  • Ablativo-e (r-e) Viajé con esa cosa en la cabeza.

Plural.

  • Nominativo-es (r-es) Las cosas van de lujo.
  • Vocativo-es (r-es) ¡Oh, cosas en el cielo, no caigáis sobre mi cabeza!
  • Acusativo-es (r-es) Poned las cosas en la bolsa.
  • Genitivo-erum (r-erum) El peso de las cosas rompió el barco.
  • Dativo-ebus (r-ebus) Gracias a las cosas estoy aquí.
  • Ablativo-ebus (r-ebus) Mejor con las cosas.

Y hasta aquí han llegado las declinaciones latinas. Son simplemente cinco *inserte rima aquí*. Las dos últimas son un paseo, así que sin miedo y ¡a por todas, resucitadores!

  • Buah, estas dos declinaciones ya me las sé. Ahora sabré en qué caso están todas las palabras en latín. Ya no les temo a las declinaciones 🙂

QUE NO SE TE OLVIDE REPASAR LA PRIMERA Y LA SEGUNDA DECLINACIÓN Y, SOBRE TODO, ESA TEMIDA TERCERA DECLINACIÓN

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Esas declinaciones latinas (II)

¡Buenas tardes, resucitadores! En la anterior entrada hablábamos de las declinaciones, específicamente de la primera y la segunda. Hoy venimos aquí a hablar sobre la temida TERCERA DECLINACIÓN.

  • ¡Bah! Ya me sé las dos primeras como la palma de mi mano, una más no me da miedo.

Ese es el espíritu. La tercera declinación es un poco más compleja que las anteriores. Pero en absoluto debéis tenerle miedo, es igual de asequible. Formaban parte de la primera declinación palabras femeninas en su mayoría; en la segunda declinación encontramos palabras masculinas y neutras.

  • ¿Y en la tercera qué? ¿Todo mezclado?

No quería decirlo peeroo…sí. Se declinarán por la tercera declinación palabras de género femenino, masculino y neutro. Sin embargo, no tengáis miedo, porque todo buen resucitador está equipado con un amigo fiel e infalible, el diccionario. Nuestro amigo el diccionario nos chivará qué género tiene la palabra que busquemos.

  • Bien, entonces no hay problema de confusión con el género. ¿Hay que tener algo más en cuenta en esta declinación?

Pues sí. Ante todo hay que saber que en la tercera declinación se diferencian los temas en consonante y los temas en -i. En realidad no hay diferencia en la mayoría de los casos, queda un rastro en el genitivo plural quedando el genitivo plural de los temas en consonante en -um; y el de los temas en -i como –ium. También en el neutro plural en los temas en consonantes es -a, mientras que en los temas en -i es –ia.

  • Entonces los temas en consonante y en -i son iguales en todos los casos salvo el genitivo plural que se queda la -i del tema y en el neutro plural, que igual.

Exactamente, veo que lo vas pillando. Vamos pues con los temas en consonante:

Temas en oclusiva

A los temas en oclusiva se les añade una -s en el nominativo. Este acontecimiento hace que el nominativo sea muy variable.

Oclusiva labial (-p, -b). Al añadir la -s del nominativo no sufren cambio alguno. Así encontramos pleb-s, princep-s en el nominativo.

Oclusiva gutural o velar (-c, -g). Al añadir la desinencia -s, forman un nominativo acabado en –x. La x es la manera que tenemos de representar el sonido -cs, -gs. Ducs>dux; legs> lex.

Dentales (-t, -d). Al añadir la desinencia -s, pierden la dental ante la -s. peds>pes; sanitats>sanitas

  • ¿Podemos declinar alguna palabra para ir viéndola? Ahora mismo creo que lo entiendo.

Vamos a declinar la palabra nux, nucis que significa “nuez”.

Singular

  • Nominativo –variable (nu-x [cs>x]) La nuez crece en un árbol.
  • Vocativo –variable (nu-x [cs>x]) ¡Eh nuez, cae ya!
  • Acusativo –em (nuc-em) Recogí la nuez en el campo.
  • Genitivo –is (nuc-is) El sabor de la nuez es bueno.
  • Dativo –i (nuc-i) Le dí un cabezazo a  la nuez.
  • Ablativo –e (nuc-e) Me golpeé con la nuez.

Plural

  • Nominativo –es (nuc-es) Las nueces son buenas para la memoria.
  • Vocativo –es (nuc-es) ¡Eh, nueces!
  • Acusativo –es (nuc-es) Compré las nueces en la tienda de abajo.
  • Genitivo –um (nuc-um) Las propiedades de las nueces son provechosas.
  • Dativo –ibus (nuc-ibus) Le dí un cabezazo a las nueces.
  • Ablativo –ibus (nuc-ibus) Me resbalé con las nueces.

Como veis, tampoco es tan complicado, hay que tener en cuenta que el nominativo es variable, por lo que el caso que tenemos que mirar para saber dónde poner la desinencia es el genitivo.

  • ¡Bieeen! Ya la he entendido. ¿Eso es todo?

Casi todo, ya estamos al final. Hay más temas en consonante que hay que tener en cuenta.

Temas en líquida (l, r). Encontramos aquí palabras como consul, consulis y mulier, mulieris, que no tienen marca de nominativo (¡yuju! ¡Una desinencia menos que aprenderse!). Los temas en -r, incorporan una vocal en el nominativo ( patr>pat-e-r, patris).

Temas en -n. Si la -n va precedida de vocal -o, la -n desaparece en el nominativo y tampoco incorpora ninguna desinencia en el nominativo. Si la -o es breve, pasará a ser -i en el resto de casos. (leo, leonis; homo, hominis).

Temas en silbante (-s). En el nominativo y vocativo se mantiene la -s al final de palabra. En el resto de casos, al estar es posición intervocálica pasa a -r (rotacismo) (opus, operis; tempus, temporis).

  • Pues no es para tanto ¿Habías dicho algo de los neutros verdad?

No hay que temer a los neutros. Al igual que ocurría con la segunda declinación, el nominativo, el vocativo y el acusativo singular tendrán la misma forma; en el plural, esos casos comparten la desinencia -a, igual que en la segunda declinación. Vamos a declinar la palabra hastile, hastilis, “vara de madera, bastón”.

Singular

  • Nominativo hastile. El bastón tiene nudos.
  • Vocativo hastile. ¡Oh bastón en el que me apoyo!
  • Acusativo hastile. Dame el bastón.
  • Genitivo hastil-isLos colores del bastón van con mi ropa.
  • Dativo hastil-iAto cintas de colores al bastón.
  • Ablativo hastil-eTe pego con el bastón.

Plural

  • Nominativo hastil-aLos bastones tienen nudos.
  • Vocativo hastil-a. ¡Oh bastones para no caerse!
  • Acusativo hastil-aColoca los bastones en la pared.
  • Genitivo hastil-um. Los colores de los bastones combinan con mi modelo.
  • Dativo hastil-ibus. Ato cintas a los bastones.
  • Ablativo hastil-ibusOs pego con los bastones.

¡Y esto es todo, amigos!

  • Pues no es tan complicada. Ya no le temo a esta tan horripilante declinación 🙂

 

 

Esas declinaciones latinas

En anteriores entradas, hemos repasado las funciones de los casos. Pero ya es hora de enfrentarse a las DECLINACIONES.

  • ¡Oh no! Las declinaciones son muy complicadas, jamás me las aprenderé.

Tranquilo, resucitador de lenguas, no son tan complicadas como aparentan, en realidad son de gran ayuda. Las declinaciones son un conjunto de casos, variaciones morfológicas, según la función sintáctica de la palabra. Para saber en qué caso está una palabra tendréis que mirarles el ¡culo!

  • Parece que no es tan complicado. ¿Cuántas declinaciones hay?

Pues no os asustéis. Hay 5 (inserte rima aquí). Tranquilos, iremos poco a poco. Vamos a ver hoy las dos primeras.

  • Vale, estoy preparado, vamos con la primera.

A la primera declinación pertenecen sobre todo palabras femeninas, aunque encontramos algunas masculinas como nauta, -ae (marinero).

Empezamos por el singular. Tomamos como ejemplo la palabra blatta, cucaracha.

  • Nominativo  -a. (Blatt-a) La cucaracha es bella
  • Vocativo -a. (Blatt-a) ¡Eh, cucaracha! 
  • Acusativo -am. (Blatt-am) Te doy la cucaracha
  • Genitivo -ae. (Blatt-ae) Las patas de la cucaracha
  • Dativo -ae. (Blatt-ae) Las pastas son para la cucaracha
  • Ablativo -a. (Blatt-a) Vengo con la cucaracha

Ahora el plural.

  • Nominativo -ae. (Blatt-ae) Las cucarachas vienen a casa
  • Vocativo -ae. (Blatt-ae) ¡Eh, cucarachas!
  • Acusativo -as. (Blatt-as) Te entrego las cucarachas
  • Genitivo -arum. (Blatt-arum) Las patas de las cucarachas
  • Dativo -is. (Blatt-is) Las pastas son para las cucarachas
  • Ablativo -is. (Blatt-is) Vengo con las cucarachas

Y así es la primera declinación. ¿A que no es tan difícil?

  • No es nada difícil, a ver cómo es la segunda.

Forman parte de la segunda declinación, mayormente, los masculinos. Aunque hay nombres de árboles que pertenecen a esta declinación, pero son femeninos. Además, en la segunda declinación existen los neutros, es decir, palabras que no son ni masculinas ni femeninas. Al igual que en la primera, hay que mirarles el culo para ver en qué caso están.

  • Bien, estoy preparado.  A por ella.

Empecemos pues, en el mismo orden. El singular, tomando como ejemplo la palabra cossus, -i (gusano).

  • Nominativo -us/er. (Coss-us) El gusano come
  • Vocativo -e. (Coss-e) ¡Eh, gusano!
  • Acusativo -um. (Coss-um) Te traigo un gusano
  • Genitivo -i. (Coss-i) El movimiento del gusano
  • Dativo -o. (Coss-o) La comida para el gusano
  • Ablativo -o. (Coss-o) La mosca sale con el gusano

Y a por el plural se ha dicho. ¡Sin miedo!

  • Nominativo -i. (Coss-i) Los gusanos vienen
  • Vocativo -i. (Coss-i) ¡Eh, gusanos!
  • Acusativo -os. (Coss-os) Te traigo los gusanos
  • Genitivo -orum. (Coss-orum) El movimiento de los gusanos
  • Dativo -is. (Coss-is) La comida para los gusanos
  • Ablativo -is. (Coss-is) Las moscas salen con los gusanos

Tras ver esto, queda el neutro, que no decaiga el ánimo.

  • Buff, el neutro, tiene pinta de complicado ¿cómo es?

El neutro de la segunda declinación es muy fácil y sencillo. El nominativo, vocativo y acusativo comparten la misma terminación, y el resto de casos son iguales que en los de la segunda masculino. Usaremos como ejemplo la palabra dentifricium (dentífrico, pasta de dientes)

  • Nominativo -um. (Dentifrici-um) El dentífrico es bueno para tus dientes.
  • Vocativo -um. (Dentifrici-um) ¡Oh, dentífrico, tú que limpias mis dientes!
  • Acusativo -um. (Dentifrici-um) Traigo el dentífrico a casa
  • Genitivo -i. (Dentifrici-i) Dientes limpios gracias al efecto del dentífrico
  • Dativo -o. (Dentifrici-o) Añado ingredientes secretos al dentífrico
  • Ablativo -o. (Dentifrici-o) ¡Limpia tus dientes con dentífrico romano!

Como veis, resucitadores, no es tan complicado. Un último esfuerzo. El plural.

  • Nominativo -a. (Dentifric-a) Los dentífricos son de uso obligado
  • Vocativo -a. (Dentifrica-a) ¡Oh, dentífricos, que mi aliento mejoráis!
  • Acusativo -a. (Dentifric-a) Trae los dentífricos, que no tenemos
  • Genitivo -orum. (Dentifric-orum) La sección de dentífricos es muy blanca
  • Dativo -is. (Dentifric-is) Añado ingredientes secretos a los dentífricos que elaboro
  • Ablativo -is. (Dentifric-is) Mantén tus dientes blancos con dentífricosColgatum

Y esto es todo queridos aventureros. Recordad, los sustantivos y adjetivos se DECLINAN, los verbos se CONJUGAN.

  • 🙂 Sabía yo que no eran tan complicadas las declinaciones.

ACTIVIDAD PARA QUIENES DOMINEN A LA CUCARACHA DE LA PRIMERA DECLINACIÓN

ACTIVIDAD PARA LOS VALIENTES QUE SE ATREVEN CON LA SEGUNDA DECLINACIÓN

Esas terroríficas funciones

Como comentábamos en otra entrada, el latín y el griego tienen declinaciones, es decir, diferentes terminaciones para cada función sintáctica que puede cumplir una forma nominal (sustantivo, adjetivo, participio, pronombre).

  • Vaya. Ya lo había olvidado. ¿Para qué dices que me servía?

Hoy vamos a especificar qué es exactamente lo que te chiva cada uno de los casos (terminación de la palabra) de las declinaciones. Advertimos que los casos tienen unos nombres muy raros (es una técnica zombi para asustaros, pero es más fácil de lo que parece).

  • A mí ya casi no me dan miedo los zombis ¡¡DIME LAS FUNCIONES DE LOS CASOS EN LATÍN!!

El latín tiene seis casos, que son los siguientes:

– Nominativo: Cumple las funciones normales de un nombre (de ahí nominativo), es decir, sujeto y atributo.

Dominus cacat. = El señor hace caca. (Sujeto, responde a la pregunta “¿Quién?”)

Dominus foetidus est. = El señor es pestoso. (Atributo, con un verbo copulativo -ser, estar, parecer- indica una cualidad del sujeto)

– Vocativo: Para llamar (para consuelo de todos, solo hay una declinación que tenga una terminación especial para el vocativo, todas las demás utilizan el nominativo).

O domine! = ¡Oh, señor! (Vocativo, pues eso, una llamada)

– Acusativo: Su función principal es la de complemento directo. En todas las declinaciones suele terminar en -m.

Dominus merum bibit = El señor bebe vino puro (Complemento directo, responde a “¿qué?”. Si la oración se convierte en pasiva, es el sujeto)

– Genitivo: Sobre todo sirve como complemento del nombre.

Servus foetidi domini vinum bibit = El esclavo del señor pestoso bebe vino mezclado (Complemento del nombre, suele traducirse con la preposición de)

– Dativo: Principalmente funciona como complemento indirecto es a quien se da algo (de ahí dativo).

Servus merum domino dat = El esclavo le da vino puro al señor (Complemento indirecto, quien recibe lo que se da)

– Ablativo: Complemento circunstancial.

Dominus servum oculis videt = El señor ve al esclavo con los ojos (Complemento circunstancial, en este caso de instrumento)

  • Oh. No era tan difícil. ¿Y las funciones en griego?

Pues las mismas. Pero con la diferencia de que no tienen ablativo, por lo que sus funciones las cumple el dativo. Resumen rapidito:

– Nominativo: sujeto o atributo.

– Vocativo: llamada (apelación).

– Acusativo: complemento directo (acaba casi siempre en -α o -ν).

– Genitivo: complemento del nombre (acaba casi siempre en -ς).

– Dativo: complemento indirecto (con verbos que significan dar o similar) o complemento circunstancial.

  • ¿Y no tienen preposiciones?

Pues sí las tienen. Las preposiciones pueden ir con todos los casos (salvo con nominativo y vocativo) y le dan la función que corresponda a la palabra que vaya con ellas. Aquí tenéis un resumen de las preposiciones en griego:

(fuente de la imagen: http://sandraromano.es/como-preposicionar-un-leon/)

  • Sabía yo que no tenía por qué temer a los zombis. 🙂

ACTIVIDAD PARA QUIENES LE HAYAN PERDIDO EL MIEDO A LAS FUNCIONES DE LOS CASOS

Esos locos indoeuropeos

Para saber cómo enfrentarnos a las lenguas zombis está bien conocer de dónde vienen, así sabremos a qué ancestros ofender si queremos atacar mediante golpes bajos.

El latín y el griego pertenecen a la familia indoeuropea.

  • ¿Cómo? ¿No surgieron como champiñones?

Qué va. Antes de ellos, dicen los filólogos, que estaban los indoeuropeos. Y eso lo saben por la similitud entre las lenguas. Hay palabras y estructuras sintácticas muy parecidas. Los filólogos son gente sospechosa por naturaleza y pensaron: “¿Casualidad? No lo creo”.

Así pues, los filólogos reconstruyeron, a partir de las semejanzas, lo que debió ser el indoeuropeo. Por supuesto que probablemente no existió tal cual, pero bueno, algo así debió haber.

  • ¿Y esa familia de lenguas indoeuropeas sólo tiene como miembros al latín y al griego?

Pues no. Es una familia numerosa, con diferentes miembros que a su vez tuvieron hijos y esos hijos se relacionaron entre sí… Y bueno, que al final, todos somos hermanos.

  • Oh. Qué curioso. Quiero saber cuáles son las lenguas indoeuropeas.

Lenguajes derivados del indoeuropeo

(fuente de la imagen: http://www.historiadelascivilizaciones.com/2014/03/familia-de-lenguas-indoeuropeas-esquema.html)

  • Oh cielos, entonces, el español viene del latín, ergo meterme con él es insultar a mi lengua madre.

Vaya que sí. Y no sólo eso, sino que, como iremos viendo en otras entradas, hay muchas relaciones entre el latín y el griego. Y entre el latín y el germánico. Así que mejor adoptaremos una posición no hostil contra las lenguas zombis, que son nuestras madres, y a las madres se las respeta.

Para ubicarnos más o menos:

las-lenguas-indoeuropeas-2-728

(fuente de la imagen: http://es.slideshare.net/mmuntane/las-lenguas-indoeuropeas-9293567)

Esas raras palabras

El latín y el griego tienen declinaciones.

  • HORROR. ¿Qué es eso? ¿Y a mí que me importa? ¿De verdad hablaban así?

Un idioma flexivo, como se llama a esos locos que hablan cambiando las palabras según el contexto, es aquel que varía los sustantivos, los adjetivos y los pronombres según la función que cumplen en la oración. Además, no todas las palabras se van declinando del mismo modo, sino que en el caso del latín tienen 5 tipos de declinaciones y los griegos (que son más buena gente) tienen 3.

  • Qué horripilancia. Qué locos.

Bueno, en realidad no estaban tan locos, en español y en alemán también declinamos.

  • ¿Ah sí? ¿Yo hago eso?

Pues sí. YO hago eso cuando ME hablan y al hablar CONMIGO mismo y cuando a MÍ me da la gana, todos NOSOTROS lo hacemos si así NOS place. Es verdad que lo hacemos poquito, con los pronombres, pero se hace. Los alemanes lo hacen siempre, pero sólo declinan el artículo.

  • ¿Y de qué me sirve saberlo?

Si vas a enfrentarte con un texto zombi, conocer las declinaciones puede salvarte la vida. Si las conoces no tienes que pensar si una palabra es complemento directo o sujeto o complemento circunstancial, porque si sabes las declinaciones, sólo viendo la terminación de una palabra ¡¡TE LO CHIVAN!!

  • Qué majos estos zombis.