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Esos trabajosísimos trabajos

Hoy vamos a hablar de uno de los héroes más famosos entre los zombis, Heracles (también conocido como Hércules por los romanos).

  • Me encantó la peli, me sé todas las canciones. Pero ahora quiero saber la historia real que contaban los zombis, cuéntame desde el principio, oh Musa.

Ya su nacimiento fue peculiar y lo marcó para siempre con el odio profundo de Hera, esposa de Zeus. El caso es que Zeus, para variar, se encaprichó de una mortal, Alcmena (descendiente de Perseo). Pero ella estaba casada con Anfitrión, aunque esto no supuso un problema para Zeus, que en esto de ligarse mortales era todo un experto: se disfrazó de Anfitrión y, mientras él estaba en la guerra, se metió en la cama con Alcmena. A la noche siguiente, Anfitrión volvió y también se metió en la cama con Alcmena. Como resultado, Alcmena tuvo dos churumbelitos, uno divino (Alcides –nombre que viene de ἀλκή,  fuerza-, luego conocido como Heracles) y uno que no (Ificles, luego totalmente ignorado).

  • …Creo que la biología no funciona así, pero supongo que a Zeus no le importaba mucho la biología.

Exacto, le daba igual, que para eso es el dios más tocho y ligón. El caso es que además, Zeus era un bocas, y dijo que un descendiente de Perseo iba a ser un rey súper importante. A Hera eso no le hizo mucha gracia, porque tenía cierta inquina por las amantes de Zeus y sus hijos, así que retrasó el parto de Alcmena para que naciese antes su sobri Euristeo y así fuese rey.

  • A Hera tampoco le importaba mucho la biología… aunque es normal que estuviese un poquito molesta con Zeus.

Y ahí no queda el odio. Primero intentó matar a los gemelos enviándoles un par de serpientes, pero Alcidito, que ya era un poco borrico bravo y valiente, las estranguló. Zeus quiso que Hera amamantase a Alcides (querría hacer la gracia o algo) y se lo puso en el pecho cuando dormía, pero le pegó un bocado y se despertó Hera, que lo apartó del pecho y de la salpicadura de la leche se creó la Vía Láctea.

  • Oh sielos, ya apuntaba maneras de brutito desde pequeño. ¿Siguió siendo así de mayor?

Pues sí. De jovencito mató a su maestro de un golpe con la lira porque le estaba riñendo (¿quién no ha tenido dulces sueños similares en época de exámenes?) y Anfitrión, sospechando que le esperaba una vida violenta llamó a Hermano Mayor lo mandó al campo. Allí mató al león del Citerón, que acosaba a los rebaños. También atacó a unos cobradores del frac emisarios que iban a Tebas a reclamar unos impuestos, por lo que el rey de Tebas, agradecido porque no tenía que volver a pagar, le dio a su hija Megara para que se casara con ella.

  • Vaya, si aunque sea bruto va a tener suerte y le van a salir bien las cosas.

No tanto, porque Hera no iba a permitirlo (*risas malvadas y música de tensión*). Viendo que estaba feliz con su Megara y sus hijitos, le envía una locura a Alcides y hace que los mate a todos. Cuando vuelve de la locura, avergonzado por lo que había hecho, se retira a vivir por los bosques, hasta que su hermano lo encuentra y se lo lleva al Oráculo de Delfos que, aparte de ponerle el nombre de Heracles (“gloria de Hera”), le dice que vaya a ver a Euristeo (su primo, el que nació antes y se hizo rey) y le haga unos recados.

  • Hera tampoco se anda con chiquitas… Y el nombre parece un poco recochineo. Y bien, cuéntame, ¿qué tenía que hacer para Euristeo? ¿La compra? ¿Hacerle la cama durante un mes?

Pues Euristeo le encargó los DOCE TRABAJOS, que vamos a contar a continuación.

El primer trabajo fue matar al león de Nemea, que la estaba liando por allí por Nemea. Pero no era una tarea sencilla, porque la piel de este león era impenetrable a las armas. Así que Heracles lo estranguló con sus propias manos, y por sugerencia de Atenea, desgarró su piel con sus propias garras y se hizo un manto la mar de trendy.

  • Además de ser un héroe era todo un it-boy. Bueno, y qué más trabajos le mandaron, cuéntame.

Pues el segundo trabajo era terminar con la hidra de Lerna, un bicho muy feo que tenía un porrón de cabezas. Lo malo es que una de esas cabezas era inmortal, y el resto, cuando las cortabas, le crecían dos. Menos mal que tuvo ayuda de su sobri Yo(gurhe)lao, que fue quemando los cuellos conforme iban cortando las cabezas y así no salían más. Y cuando cortaron la inmortal, la enterraron debajo de una piedra, porsiaca.

  • Menos mal que andaba Yolao por ahí. Y dime, cuál fue el tercer trabajo ¿otro bicho feo al que matar?

La verdad es que no. El tercer trabajo era capturar a la mamá de Bambi la cierva de Cerinea, que estaba consagrada a Artemisa y tenía las pezuñas de bronce y los cuernos de oro. Tuvo que ir hasta el quinto infierno país de los Hiperbóreos, donde la capturó y se la llevó a Euristeo.

  • Ooooohhhh una cieeeerva. ¿El siguiente trabajo también tenía un animalito bonito?

Bueeeeno… no. Tenía que capturar al Pumba jabalí de Erimanto, que era capaz de crear terremotos y arrancar árboles, además seguía una estricta y sana dieta a base de humanos que pasaban por allí. Pero Heracles podía con todo y, en una zona nevada en la que el jabalí no se movía tan bien, lo encadenó y se lo echó al hombro. Así se lo llevó a Euristeo.

  • Qué borrico. Seguro que el siguiente trabajo va de bichos también, porque todos van de bichos.

Pues no exactamente, va de cacas. Sí, sí, de cacas. Le encargaron limpiar los establos de Augias, que se conoce que no era una persona demasiado pulcra, vaya, que tenía los establos comiditos de caca de la vaca, y del cerdo, y de las gallinas, y de los caballos… Y además, Heracles tenía un sólo día para limpiarlos. Pero, como era listo y bruto, decidió desviar el cauce de un par de ríos que había cerca para usarlos como manguera y dejar los establos como los chorros del oro.

  • Qué guarrería… Menos mal que Heracles era muy eficiente. ¿Qué trabajoso trabajo le encargaron a continuación?

En su sexto trabajo tuvo que deshacerse de las aves del Estínfalo, unos pajaritos con pico, alas y garras de bronce, que se dedicaban a  comerse el ganado y a la población. Y además hacían cacas venenosas. Teniendo en cuenta que es como si llevaran armaduras, pues era inútil intentar matarlas. Pero Atenea le dio a Heracles un cascabel que las espantó y se fueron para siempre.

  • Qué seres voladores metálicos tan sospechosamente parecidos a aviones y qué conveniente intervención de Atenea. Dime cuál fue el séptimo trabajo.

Pues era capturar al toro de Creta. Ese que Poseidón hizo salir del mar para que se lo sacrificara Minos, pero no lo hizo, así que Poseidón hizo que la mujer de Minos se enamorase del toro y así nació el Minotauro. Pues Heracles lo cogió y lo cabalgó por el mar Egeo para llevárselo a Euristeo.

  • Gracias por regalarme dos mitos por el precio de uno, pero… ¿los toros saben nadar? Creo que ya no le pueden encargar más trabajos con animalitos ¿o sí?

Oh, qué incrédulo. Siempre hay más animalitos. En el octavo trabajo tenía que coger a las yeguas de Diomedes, las cuales (sí, lo has adivinado) comían personas. Heracles consiguió robar las yeguas y le encargó a Abdero que las guardara mientras él combatía al ejército de Diomedes, que se había enfadado mientras. Pero las yeguas se sueltan y se comen a Abdero. Cuando Heracles consigue vencer a Diomedes, se lo da de comer a sus yeguas, lo cual hizo que se calmasen y se las llevó a Euristeo.

  • A lo mejor Diomedes tenía tila en vez de sangre. Qué trabajo tan cruento ha sido este… ¿será el noveno más tranquilito?

Bueeeno, en realidad según la versión que te sepas. La cuestión es que tenía que traerse el cinturón de Wonder Woman Hipólita, la reina de las Amazonas. Hipólita se ofrece a regalárselo, pero Hera (harta de que Heracles no hubiese muerto en ninguno de los trabajos) se disfraza y difunde el rumor de que Heracles había raptado a Hipólita para que las demás Amazonas lo atacasen. Se lía parda y Heracles mata a Hipólita y se lleva el cinturón.

  • Qué mala malosa es Hera. ¿Hubo menos obstáculos en el décimo trabajo?

Mmmmm… No. El décimo trabajo consistía en llevarse el ganado de Gerión, que era un gigante de tres cuerpos que vivía en Eriteia, actual Cádiz. Mientras viajaba por el desierto libio, Heracles, muertito de calor, pidió la copa que el dios Helios usaba para su viaje de todos los días. Cuando llegó al final del Mediterráneo se encuentra que estaba cerrado el paso, así que usó su fuerza bruta y separó el estrecho de Gibraltar, creando las columnas de Hércules (esas que aparecen en el escudo de Andalucía), a un lado el peñón de Gibraltar y al otro el monte Hacho de Ceuta. Y finalmente llegó, mató al perro guardián y a Gerión y se llevó el ganado. Cuando iba por Roma, el gigante Caco le robó parte del ganado, pero Heracles lo recuperó, así que ná. Hera intentó ponerle las cosas MÁS difíciles y les envía tábanos a las vacas para espantarlas, y también hace crecer un río para que no puedan pasar. Pero Heracles puso unas piedras a modo de puente y le llevó el ganado a Euristeo, porque estaba ya hasta el moño un poco cansado de este trabajoso trabajo.

  • Me he cansado sólo de leerlo, menos mal que sólo quedan dos.

Pues sí, la verdad es que después pega una siestita o algo. En fin, voy a contarte el undécimo trabajo, las manzanas de las Hespérides, unas manzanas de oro que crecían donde Cristo perdió la chancla lejos. Para averiguar la ubicación exacta, como no tenía GPS, tuvo que capturar al viejo del mar, que cambiaba de forma, y sujetarlo hasta que le da la dirección. El jardín estaba custodiado por Anteo, que se hacía casi invulnerable al contacto con la tierra, así que Heracles lo levanta por el cuello y lo ahoga. Finalmente, engaña a Atlas (ese que sujeta la Tierra sobre sus hombros) para que coja las manzanas, pero luego Atlas pensó que en verdad no le apetecía seguir sosteniendo la Tierra, que pesaba mucho. Heracles le dijo “ah, vale, pero cógela un plis, que la ajuste bien a mis hombros y ya me quedo yo aquí, no problem, bro”. Y cuando Atlas lo cogió… Heracles agarró las manzanas y se fue de allí.

  • Muejejeje, qué astuto a la par que brutote es este Hércules. Y bueno, ya queda el último trabajo ¿fue difícil?

Ciertamente fue uno de los más fáciles, según alguna de las versiones. Tenía que sacar al can Cerbero del Hades. Primero tuvo que iniciarse en los ritos de Eleusis, que enseñaban misteriosos misterios acerca de bajar al Hades y subir. Una vez en el Hades, tuvo la ayuda de Atenea y Hermes. Y la verdad es que Hades se lo puso muy fácil, porque dejó que se subiera a Cerbero si lo cuidaba bien.  Y ya.

  • …Supongo que se merecía un descanso, porque ha trabajado muy duro.

Pues sí, y estas no fueron sus únicas aventuras ¡participó en muchas más! Pero por hoy es suficiente con esto. Esperamos que te haya gustado y que ahora veas Hércules y le saques todos los fallos (es más diver de lo que parece) y ¡¡cantes todas las canciones!!

  • Oh, sí, las canciones son lo más. Me ha encantado saber más acerca de lo que significa ser un héroe verdadero, esperaré con ganas conocer más aventuras de este heroico Heracles.
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Ese larguísimo viaje (III): Ea ea ea, Odiseo se cabrea

Después de desviarse un poquito del camino y causar por ello un poco de incertidumbre en su reino, Odiseo ha vuelto a Ítaca y quiere reclamar lo que es suyo.

  • Oh Sorpresa. No puedo esperar para saber cómo reventó a los pretendientes y cómo fue el reencuentro con su fiel Penélope.

Todo a su tiempo, primero recapitularemos: Odiseo había llegado, después de ser liberado por Calipso, a la tierra de los feacios, quienes, tras averiguar quién era realmente (y escuchar pacientemente sus batallitas), le dieron un barco para que llegara de una puñetera vez a su tierra.

  • Lo recuerdo bien, ¿y qué pasó cuando llegó?

Nada más llegar, quiere averiguar qué había ocurrido en su ausencia, para lo que se disfraza (bueno, Atenea lo disfraza) de mendigo y se va a indagar. En estas que se encuentra con Eumeo.

  • Qué nombre tan horroroso, ¿quién era y por qué eso es importante?

Eumeo era su porquerizo, es decir, el sirviente encargado de cuidar a los cerdos que se comían en el palacio. Resulta que Eumeo era uno de los pocos sirvientes que permanecía fiel a Odiseo y éste decide ponerlo a prueba: se hace pasar por un mendigo y le cuenta una milonga innecesariamente larga historia ficticia sobre su identidad. Aún así, Eumeo, que era muy majete, lo acoge hospitalariamente y le da de comer. Una vez que Eumeo se ha creído lo que le ha contado Odiseo, él le dice: “que era bromi, que soy Odiseo”. Increíblemente, Eumeo no se molesta ni nada por haber aguantado la milonga innecesariamente larga mentirijilla de Odiseo y se regocija y alborota.

  • Ya podría haberle dicho directamente quién era, pero bueno… ESPERO QUE PREPAREN UNA BIEN GORDA CONTRA LOS PRETENDIENTES Enfadado

Pues sí, a ello se ponen, a tramar. Mientras tanto, estaba Telémaco ya volviendo de su viaje y durante la noche Eumeo le relata a Odiseo su vida y milagros (un poco para hacer tiempo, un poco para vengarse de la historia que le había hecho tragar Odiseo). Cuando Telémaco vuelve, gracias a la ayuda de Atenea, elude la trampa que le habían tendido los pretendientes y se va a refugiarse a casa de Eumeo, que le dice que aquel señor con quien está es un mendigo.

El fiel porquerizo, entonces, va a avisar a Penélope de que Telémaco ha vuelto y mientras tanto, Odiseo le dice a Telémaco esa famosa frase de: Luke Telémaco, yo soy tu padre. Una vez reconocido, traman y traman contra los pretendientes.

  • ¡SUFICIENTE TRAMA QUE TE TRAMA! ¡¡QUIERO ACCIÓN!!

Después de tanto plan, Odiseo decide mendigar entre los pretendientes para ver de qué calaña son. Sólo su perro lo reconoce y, como ya era viejo, allí mismo muere Llorón. Los pretendientes, como eran despreciables sabandijas mala gente, humillan a Odiseo y lo golpean.

En esto que llega Iro, uno que era mendigo de verdad, y se pone a reírse de Odiseo. Él, que no tenía el humor para tonterías, lo reta a una pelea. Los pretendientes, muy dados a bromear, dicen que quien gane se sentará a comer con ellos. Odiseo se quita su manto de mendigo y muestra unos músculos que ya quisiera Superman, y en dos mecos con pocos movimientos vence al otro mendigo.

  • Ea, ea, ea, Odiseo se cabrea. ¡¡Ahora a por los pretendientes!!

Qué belicoso estás hoy, querido resucitador, pero ten paciencia, que Odiseo reventará a los pretendientes a su debido tiempo. Antes de eso, Odiseo habla con Penélope (fingiendo ser un mendigo y contándole otra milonga innecesariamente larga alguna mentirijilla). Penélope, que ve las pintas que lleva Odiseo y siendo ella muy pulcra, le dice a Euriclea, su esclava y nodriza de Odiseo, que lo bañe. Ella, al bañarlo, ve una cicatriz que tenía Odiseo y lo reconoce, pero no dice nada para no fastidiar sus planes de venganza.

Por una señal de Zeus y las profecías de un amigo de Telémaco, ya se va viendo que los pretendientes van a cascar ser vencidos. Algunos huyen, pero la mayoría se toman estos augurios como una broma y siguen robando comida.

  • Agh, no puedo con esos malandrines gaznápiros.

Nadie puede, son muy malandrines y muy gaznápiros. Pero Penélope tenía que tomar una decisión y casarse con uno de ellos, así que decide hacer un concurso: se casará con quien consiga montar el arco de Odiseo (cosa que sólo podía hacer él, porque ya hemos dicho que tenía MUSCULAZOS) y hacer pasar una flecha por los ojos (agujero en el mango) de doce hachas alineadas. Odiseo, disfrazado de mendigo, participa en el concurso, vence a todos los pretendientes y así es revelada su identidad.

  • Uhhhhh, pelea, pelea.

Ahora sí, Odiseo, ayudado por Euriclea, Eumeo y Telémaco, se pone a matar pretendientes como si no hubiese un mañana (y para los pretendientes así fue) hasta que se quedan solos. Finalmente, los sirvientes que permanecían fieles a Odiseo, lo abrazan y todos se regocijan (sin reprocharle que luego van a tener que limpiar el estropicio, porque eran muy majos).

  • ¿Y Penélope? ¿También se regocija?

Euriclea lleva a Odiseo junto a Penélope. Él le dice quién es, pero como ella cree que Odiseo está muertísimo, no se lo cree. Así que él le describe su lecho, que él mismo había tallado y ella no tiene más remedio que creerlo. Ambos se regocijan y abrazan y CENSURA. Odiseo va entonces a casa de su padre, que estaba trabajando en la huerta, le enseña su cicatriz y le cuenta recuerdos de su niñez para que lo reconozca y regocíjanse.

Mientras, las familias de los pretendientes, algo molestas por su matanza, piden venganza. Cuando Odiseo, su padre y su hijo, aceptan el reto y el padre de Odiseo mata al padre del jefe de los pretendientes, Atenea detiene la lucha. Los itaquinos/itacenses/itaqueños/o como demonios sea el gentilicio llegan a un pacto y viven felices y comen perdices o lo que pillen.

  • BIEEEEEEEEN. SIN DUDA, UNA HISTORIA APASIONANTE. ¡AHORA VOY A TENER QUE LEERME LA ODISEA.

Y a ello te animamos, resucitador de lenguas, si te ha gustado la historia, te animamos a que leas la Odisea, en una buena traducción, en una de sus múltiples adaptaciones o, si eres osado y dominas la lengua griega, en el original griego.

Aquí termina nuestra trilogía sobre ESE LARGUÍSIMO VIAJE Sabelotodo.

Ese larguísimo viaje (II): Y mientras tanto en Ítaca

Después de conocer todo lo que anduvo haciendo nuestro famoso zombi Odiseo (no en vano, volvió del mundo de los muertos, por lo que se le puede considerar zombi de pleno derecho), deberíamos saber qué hacían su esposa, Penélope, y su hijo, Telémaco.

  • Pensé que lo esperaron pacientemente sentaditos en un rincón.

Pues pensaste mal, ¡cómo iban a estar sentados veinte añazos! Las cosas no podían estar más movidas por Ítaca. Resulta que todos los reyes de los pueblos vecinos creían que Odiseo había muerto y querían casarse con su mujer y quedarse con su reino.

  • Oh. Qué rufianes malandrines.

Pues sí, totalmente malandrines. Como Penélope no quería sucumbir a ellos, les dijo que se casaría con alguno cuando las ranas criasen pelo cuando terminase de tejer el manto fúnebre de su suegro. Pero Penélope tenía un plan: por la noche destejía lo que había hecho por la mañana… ¡Así no acabaría nunca! Los pretendientes empezaron a sospechar que sí que era tardona esta Penélope, hasta que una noche la pillaron in flagranti y la obligaron a terminar.

Mientras que Penélope terminaba el manto y no, se dedicaban a comerse/beberse/fornicarse todas las propiedades de Odiseo.

  • ¿Y Telémaco lo permitía? Porque yo les pediría amablemente que desalojaran mi hogar si no quieren que, amablemente, les parta la cabeza.

Lo permitía, porque los griegos eran súper hospitalarios y reventar cabezas a invitados estaba mal visto. Pero Atenea, cuando los dioses ya habían decidido decirle a Calipso que soltase de una vez a Odiseo, fue a echarle una mano a Telémaco. Se disfrazó de rey de los tafios, fue a Ítaca y le dijo a Telémaco que echase a los pretendientes (lo que, por supuesto, a los pretendientes les dio igual y allí siguieron) y que se fuese a preguntar a los reinos vecinos si alguien había visto a Odiseo.

  • Ya podría habérselo dicho ella… ¿y a dónde fue?

Fue a Pilos, donde reinaba Néstor, un anciano sabio que había combatido en la Guerra de Troya. Néstor le da información de otros héroes, como Agamenón (que había muerto al llegar a su casa, porque su mujer lo había asesinado… pero eso es otra historia), pero de Odiseo, concretamente, pues ni idea. Así que lo manda a ver a Menelao, en Esparta, que él seguro seguro que lo sabe.

  • Qué viaje tan tonto. ¿Menelao le dijo algo de utilidad?

Pues sí. Cuando llegó, fue recibido Telémaco por Menelao y Helena (la causante de la Guerra de Troya), que le contaron  la caída de Troya (la historia del caballo) y el encuentro de Menelao con el adivino Proteo, que le había dicho que Odiseo estaba con Calipso.

  • Por fin se entera de dónde está su padre, seguro que ahora echa a los pretendientes…

Pues en realidad no. Más contento que unas pascuas, Telémaco vuelve a Ítaca, sabiendo que su padre seguía vivo y que volvería a Ítaca. Pero mientras tanto, los pretendientes habían preparado una emboscada para cuando Telémaco volviese.

  • Vaya por Zeus, esta familia no gana para desgracias.

La verdad es que todos tuvieron vidas muy interesantes. Y eso fue lo que pasó mientras tanto en Ítaca…

SI QUIERES SABER QUÉ PASÓ CUANDO, AL FIN, SE REENCONTRARON ODISEO Y TELÉMACO Y CUÁNTAS TORTAS RECIBIERON LOS PRETENDIENTES, NO TE PIERDAS “ESE LARGUÍSIMO VIAJE (III): EA EA EA, ODISEO SE CABREA